24 años sin Freddie Mercury, el ícono del rock

Hace 24 años, un 24 de noviembre de 1991, el líder y vocalista de la agrupación británica Queen, Freddie Mercury, falleció a los 45 años en Londres, un día después de confesar que era portador de sida.

Freddie, cuyo verdadero nombre era Farrokh Bulsara, murió a causa de bronconeumonía complicada por el virus del sida. Meses antes, la prensa británica venía especulando sobre su deteriorado aspecto físico y sobre el fallecimiento de varios de sus amigos a causa de esa enfermedad. Mercury pasó sus últimos días en su casa de la lujosa calle Knightsbridge de Londres, lejos de la atención mediática que lo persiguió.

Gracias a sus espectaculares puestas en escena, Freddie junto a Queen transformó la escena musical de los años 70 y 80 y vendió en total más de 300 millones de discos, la mayoría después de su muerte. En su testamento Mercury heredó su fastuosa mansión en West London y su fortuna, a Mary Austin, compañera con la que había compartido gran parte de su vida. Ordenó que después de la cremación sus cenizas fueran depositadas por Mary en un lugar privado del cual nunca se diría su localización. Su deseo fue cumplido y el sitio donde quedaron sus cenizas es todavía desconocido.

La voz de Freddie Mercury ha sido una de las más espectaculares que se han dado en la historia del rock. Muchas de sus interpretaciones son legendarias, pero hay dos que sobresalen de manera especial: "Bohemian Rhapsody" y "We Are The Champions", ambas consideradas como joyas clásicas del género.

24 años después de su fallecimiento, Mercury sigue siendo considerado un ícono del rock.

*Tomado de oseahellou.com