A 30 años del gol de la "Mano de Dios" en el Mundial México 86

El partido que tomó lugar el 22 de junio en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, contó con dos de los goles más recordados en la historia de los mundiales, conocidos popularmente como el "Gol del Siglo" y "La Mano de Dios".

Tras el Mundial de España 82 la Selección Argentina tuvo varios cambios, pero el más importante de todos se dio en la dirección técnica, cuando Carlos Salvador “Doctor” Bilardo reemplazó a César Luis “Flaco” Menotti, lo cual se reflejó al igual en un cambio en la capitanía del equipo, pues mientras que el capitán representativo durante la era de Menotti fue Daniel Passarella, durante la era Bilardo sería Diego Maradona.

En su primer encuentro “La Albiceleste” se impondría 3-1, con dos goles de Jorge Valdano (11) y uno de Oscar Ruggeri (19) sobre Corea del Sur en el Estadio Olímpico Universitario. El segundo partido repartiría puntos con Italia, los defensores del título, en un duelo que sólo contaría con una anotación por bando siendo Maradona (10) el autor del gol argentino en el minuto 34 del primer tiempo.
 
El tercer y último partido de la fase de grupos fue contra Bulgaria, la victoria por 2-0 se consiguió con un nuevo gol de Valdano y otro de Jorge Burruchaga (7), consiguiendo así la primera posición del Grupo A y el pase a la siguiente fase. 
 
 
Durante la etapa de grupos, tanto Diego Maradona como Valdano hicieron críticas a la programación de partidos al mediodía, pues si bien este horario era ideal para la televisión, las altas temperaturas podían afectar la salud de los jugadores.
 
En los octavos de final, el 16 de junio el Estadio Cuauhtémoc de Puebla presenció una versión mundialista del clásico duelo rioplatense. Debido a que los uruguayos habrían clasificado como mejores terceros, en el Grupo E, éste parecía ser un partido que favorecía a los argentinos a pesar de la presencia de Enzo Francescoli (10). Sin embargo, Argentina se llevó la victoria por la mínima diferencia con un gol de Pedro Pasculli (17).
 
 
La Celeste y Blanca debió enfrentarse a Inglaterra en los cuartos de final, en el partido más recordado de la carrera de “El Pelusa”. El partido tenía además connotaciones extrafutbolísticas, ya que cuatro años antes se había producido la Guerra de las Malvinas, lo que también produjo incidentes en las tribunas entre simpatizantes argentinos e ingleses.
 
* Con información de nbcdeportes

22 de junio de 2016, 06:06