Abogados, voten por la decencia

El Colegio de Abogados debe jugar puede hacer la diferencia en la lucha contra la corrupción.

El Colegio de Abogados debe jugar puede hacer la diferencia en la lucha contra la corrupción.

Este viernes 3 de febrero, los abogados eligen por todos nosotros, los guatemaltecos que clamamos por una mejor administración de justicia.

La junta directiva del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), y sobre todo su nuevo Presidente, pueden ser punta de lanza en la lucha contra la corrupción o cómplices de las mafias.

En los últimos años, con contadas excepciones, han sido los operadores de los criminales quienes han controlado el CANG.

Para más señas, el juez Miguel Ángel Gálvez, mejor conocido como “El Honorable”, sacó a sombrerazos de su tribunal a un ex presidente del CANG, porque este intentó sobornarlo en el caso Cooptación del Estado, informó la revista Contrapoder.

El CANG juega un papel determinante en la elección de las cabezas que rigen el sistema de justicia. Las urnas donde se designará a los directivos del foro sobrepasan los límites gremiales para envolver a toda la población. No se trata nada más de administrar el plan de jubilaciones de los notarios, sino de actuar de manera contundente para que la justicia no quede en manos de delincuentes.

Convertir el pulso por el CANG en un asunto ideológico es una trampa que han tratado de impulsar los aliados de la impunidad. Las calumnias en contra de un candidato –que nos hacen recordar a esos ejércitos de mercenarios virtuales, a sueldo de los partidos más oscuros en las elecciones generales– son mensajes mal disfrazados del Mariscal Zavala, que se difunden por miedo.

Un miedo que ya no viene al caso. La estrategia de los dinosaurios de la “vieja política” es llevarnos a la arena de la polarización ideológica del pasado, porque saben que están perdidos en la batalla de hoy: la que libramos en contra del sistema corrupto que asfixia a esta sociedad. 

Los abogados tienen la oportunidad de hacer la diferencia: o votan por más de lo mismo, o votan por el cambio que el país necesita.

Desde hace muchos años, soy amiga del abogado Alejandro Balsells, que ha logrado reunir en torno suyo a progresistas y conservadores, pero todos ellos abogados honorables, conscientes de la misión que les corresponde: devolverle la honorabilidad a la justicia y desterrar de ella a los hampones que trafican favores.

Abogados, tomen consciencia de la responsabilidad que la Constitución les otorga en nombre de todos. Vayan a votar y voten por la decencia

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

02 de febrero de 2017, 17:02

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