Alfombras de Semana Santa, una forma de unir a la comunidad

Alejandro Alvarado ha vivido desde que nació en una casa ubicada en la cuadra de la cuarta avenida, entre tercera y cuarta calles de la zona 1 de la capital.  De su vida ha dedicado la mitad a la profesión de abogado y a los negocios, pero todos los años dedica 40 días al año a la devoción que le inculcó su familia: La conmemoración de la Cuaresma y la Semana Santa.

Este abogado se ha dado a la tarea junto a los vecinos de esta cuadra, de organizarse y cada año para el viernes santo y tener listas tres alfombras para adornar el recorrido de tres diferentes procesiones.

"Por aquí pasa la procesión de Jesús Nazareno de la Merced a eso de las 8 de la mañana, a las 9 pasa la municipalidad limpiando el aserrín e inmediatamente empezamos a elaborar la del Señor Sepultado de la Recolección, la que tenemos lista a eso de las 2 de la tarde para que pase la procesión como a las 5 de la tarde.  Se limpia la calle y hacemos rápidamente una alfombra con pino y flores para el señor Sepultado de Santa Catarina", indica Alvarado.

Este año la alfombra escenificará los milagros de Jesús.  "No se hace sólo para adornar, se busca tener un tema del catecismo representado", explica el abogado.

Para lograr la proeza de adornar tres veces en un sólo día 127 metros de calle, los vecinos se organizan desde el primer día de la cuaresma que es cuando empiezan a discutir el diseño del adorno así como las comisiones para obtener el aserrín, transportarlo y teñirlo.

"Al menos un 70 por ciento de quienes nos ayudan a hacer las alfombras no viven aquí, son amigos que vienen de lejos sólo para ayudarnos", asegura Edy Ajtún, el organizador de todo este movimiento para adornar esta cuadra del Centro Histórico.

Muchos de los diseños los elaboran artistas amigos que presentan sus propuestas para que sean aprobadas por el Comité Organizador de la Alfombra de la 4ª avenida.  "Muchos son hechos a mano alzada el mismo día que elaboramos la alfombra", asegura Ajtún.

Pero el arte reflejado en el colorido de las alfombras conlleva además el trabajo artesanal del teñido del aserrín, el cual tiene una receta específica para que conserve el olor y color durante toda una semana, previa al día de las procesiones.

Ajtún explica que el aserrín es mezclado primero con colorante, sal y alcohol.  Luego, la mezcla es humedecida hasta que el color del aserrín sea homogéneo.  

Durante una semana, los 150 costales de aserrín de colores son guardados en el garage de la casa de Ajtún ubicada en medio de la cuadra, la cual tiene una tradición de 36 años de elaborar las coloridas alfombras.

08 de abril de 2014, 19:04

cerrar