¿Un año para superar al otro?

Los jóvenes fueron protagonistas en el año 2015. Es probable que lo sigan siendo en el 2016. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Los jóvenes fueron protagonistas en el año 2015. Es probable que lo sigan siendo en el 2016. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Visualizo al 2016 como a un pequeño niño asustado, consciente del enorme peso que tiene sobre sus hombros. Me lo imagino como a un chicuelo agazapado detrás de una puerta que no está del todo convencido que desea abrir, mientras sigue preguntándole al 2015 qué tiene que hacer con las brasas calientes que ha heredado. 

Abrir una caja de Pandora tiene sus consecuencias y en este país se destaparon muchas. Que si el caso La Línea. Que si IGSS-Pisa. Que si los Negociantes de la Salud. Que si se pide antejuicios a diputados en ejercicio. Que si se desarrollan procesos penales a jueces y magistrados. No hubo pausas. Ni siquiera en los días de transición de un año a otro. Seguimos saltando de  acontecimiento en acontecimiento. 

Heredamos las brasas. Quizá la más ardiente sea la de los procesos judiciales abiertos en contra de ex funcionarios y particulares acusados de corrupción. Tanto el Ministerio Público como la Comisión Internacional contra la Impunidad han prometido condenas y aseguran que todos los casos son sólidos. Y la ciudadanía que entiende ahora más que nunca que implica un proceso judicial quiere sentencias firmes. 

El Ejecutivo no la tiene mucho más fácil. Jimmy Morales prometió que durante su administración no sería “ni corrupto ni ladrón” y se espera, como mínimo, que cumpla a cuenta cabal con su consigna de campaña. Pero también que empiece a darle solución a los graves problemas estructurales que tiene un país en el que aumenta la pobreza. El reto para el nuevo gabinete es mayúsculo. Los coladores por donde se escurre el dinero de los impuestos de los guatemaltecos están por todas partes y las deficiencias, a la orden del día. Hay mucho que hacer, con poco. Y no hay alternativa.

Para el Congreso el reto está claro: hacer las cosas distintas desde el primer día. El sistema electoral nos sigue atando a algunos diputados indeseables que llevan décadas haciendo de las suyas, pero esas prácticas tienen que llegar a su fin. La lista de leyes impostergables es amplia. La responsabilidad de hacer gobierno con un Ejecutivo con escasa representación en el Legislativo es grande. Y la población, la gran protagonista de la primavera de 2015, tiene la responsabilidad de no darles tregua. Ni un minuto. 

Los guatemaltecos que damos la bienvenida al 2016 somos los mismos del 2015. Botar un calendario y colgar otro no implica que la tarea emprendida en abril esté concluida. Se vale alcanzar los sueños. Este país merece que sus niños no mueran de hambre. Que sus madres tengan un trabajo digno. Que sus jóvenes no sean víctimas de la violencia. Que sus funcionarios no roben. Que sus legisladores fiscalicen. Que sus magistrados impartan justicia. Se vale alcanzar los sueños. Solo hay que trabajar todos los días en ellos. Sin pausas, ni dilaciones. 

 

31 de December de 2015, 08:12 AM

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

31 de diciembre de 2015, 08:12

cerrar