En Guatemala se rescatan hasta 600 animales de contrabando al año

El tráfico y comercio de animales silvestres es una de las situaciones que ha puesto en peligro la existencia de varias especies que habitan en los bosques de nuestro país. Algunos son tratados como mascotas, pero conforme van creciendo su comportamiento puede no ser el mejor. 

Colum Muccio, director administrativo de la Asociación Rescate y Conservación de Vida Silvestre, Arcas, resalta que en sus sedes cuentan con muchos animales rescatados o entregados a las autoridades, pero que son difíciles de rehabilitar o liberar, ya sea por el trato que les hayan dado o por haber pasado mucho tiempo en cautiverio.

  • RECUPERACIÓN...

“Tenemos un centro de rescate de animales silvestres en Petén, es nuestro proyecto más grande y es el destino oficial para cualquier animal decomisado o traficado ilegalmente. Recibimos a estos animales, los rehabilitamos y cuando se puede son liberados”, detalla Muccio

En la actualidad, este centro recibe de 300 a 600 animales de unas 40 especies por año; sin embargo no todos pueden ser liberados por varios factores.

  • MIRA MÁS ABAJO EL VIDEO...

“No todos los animales se pueden liberar. Algunos han sido mascotas y no son aptos para la vida silvestre y también hay muchos que no sobreviven al proceso de rehabilitación debido al maltrato que recibieron por los traficantes”, resalta el experto. 

La legislación

Sin embargo, uno de los problemas que enfrenta esta asociación es cuando deben cuidar de animales que son decomisados y los casos judiciales no avanzan en los tribunales. 

“Cuando hay decomisos y no hay responsables, simplemente se llevan los animales a los centros y se hace el proceso de rehabilitación y liberación, pero cuando hay detenidos es un proceso largo y uno de los problemas que tenemos es que no se pueden liberar hasta que se termina el juicio”, resalta Muccio

El conservacionista recuerda que uno de los casos más largos en los que han tenido que apoyar es el de tres mapaches que fueron decomisados en la capital, los cuales debieron cuidar por cinco años.

“El problema fue que ellos se empezaron a reproducir y no los podíamos liberar hasta que se terminara el caso judicial”, agrega. 

Colum Muccio aconseja a las personas que si desean tener mascotas, adquieran perros, gatos o pericas australianas que son aptas para ese fin, mientras que al adquirir un mono o un loro se incentiva la caza furtiva de estas especies, se atenta contra la fauna al grado de extinguirlos, además de ser un delito. 

07 de septiembre de 2016, 14:09

cerrar