Argentina revivió con un buen fútbol ante Colombia

La selección de Argentina, con una muestra de buen fútbol, revivió este martes en la clasificatoria sudamericana al Mundial de Rusia-2018, al imponerse 1-0 a la de Colombia, en partido de la cuarta fecha disputado en la caribeña Barranquilla.

La albiceleste alcanzó la victoria con un gol de Lucas Biglia a los 19 minutos, suficiente para que el actual subcampeón mundial y de América llegara a los cinco puntos en el premundial regional, mientras que los cafeteros quedaron con cuatro. 

El combinado de Gerardo Martino mostró un fútbol atildado, de buen toque de pelota y seguridad defensiva y superó claramente a una Colombia desconectada y confusa en su accionar. 

Segundos antes de comenzar el encuentro los jugadores y el público realizaron un emotivo minuto de silencio, en una escena que se ha repetido en varios estadios del mundo tras los ataques del viernes en la capital francesa, que han dejado hasta ahora 129 muertos y cientos de heridos.

En el comienzo del juego, Argentina contragolpeó con pelotazos a la espalda de los dos zagueros centrales locales, provocando zozobra especialmente con la fortaleza y presencia de Gonzalo Higuaín, quien tuvo un remate peligroso sobre el arco a los 12 minutos.

Los cafeteros trataron de aproximarse al área de Sergio Romero con toques cortos y cambios de dirección, pero se encontraron con una férrea defensa argentina, que acumuló hombres cerca del área y salió con rapidez ante la pasividad de marca de Colombia.

La fórmula le dio resultado a los dirigidos por Martino que consiguieron la ventaja en una serie de errores de los defensas locales que permitieron un remate suave con el arco vacío de Biglia.

El gol dio firmeza al conjunto visitante, mientras que Colombia se tornó inseguro y perdió varios balones en salida que generaron la sensación de cercanía del segundo gol del subcampeón de América.

Colombia naufragó en la frialdad de MacNelly Torres y la soledad de su estrella James Rodríguez, quien no encontró a quien entregar sus pases y el fútbol del once amarillo se volvió cansino y predecible para la sólida defensa de Argentina.

La más clara oportunidad de los locales llegó recién a los 34 minutos en una salida larga que culminó con Carlo Bacca solo frente a Romero, pero el gigantón portero gaucho le sacó limpiamente la pelota al delantero, pese a los gritos de la tribuna que pedía penal.

Para la segunda mitad el técnico Pekerman buscó ensanchar el campo de juego con el ingreso de Luis Muriel y la subida de los laterales, dejando la responsabilidad creativa en James, que buscó filtrar balones entre líneas y hacer cambios de frente constantes.

17 de noviembre de 2015, 18:11

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