Así fue la persecución de dos vecinos para detener al tirador de Texas

Dos vecinos persiguieron a David Kelley, autor de la masacre en una iglesia de Texas. Sin embargo, él se disparó y murió a 18 kilómetros de la escena del crimen. (Foto: AFP)

Dos vecinos persiguieron a David Kelley, autor de la masacre en una iglesia de Texas. Sin embargo, él se disparó y murió a 18 kilómetros de la escena del crimen. (Foto: AFP)

David Kelley, un exmilitar que abrió fuego en una iglesia de Texas, estaba por huir de la escena del crimen cuando un hombre intentó detenerlo. El autor de la masacre huyó, pero se inició una dramática persecución por 18 kilómetros que terminó con el suicidio del tirador.

La historia fue narrada a los medios locales por Johnnie Langendorff, un automovilista que circulaba por la zona y que ayudó a perseguir al responsable de la matanza.

Kelley salía de la Primera Iglesia Bautista de Sutherland, luego de haber asesinado a 26 personas, cuando un vecino armado con un rifle respondió al fuego e inició un intercambio de disparos.

  • ENTÉRATE:

Langendorff se topó accidentalmente con la escena. Acababa de desayunar y estaba manejando su camioneta hasta la casa de su novia, según detalló The Washington Post.

Cuando circuló junto a la iglesia notó algo extraño. Una camioneta Ford Explorer color perla estaba en el estacionamiento con el motor andando, pero sin ocupante. La puerta del conductor estaba abierta.

  • QUE NO SE TE PASE:

Entonces pudo ver a un hombre vestido completamente de negro y armado con una pistola que intentaba llegar al vehículo mientras devolvía el fuego de su perseguidor, el vecino armado con un fusil.

"Nunca tuve la oportunidad de verlo. Solo podía ver el fuego y el tiroteo", contó Langendorff a los periodistas.

Kelley finalmente alcanzó su camioneta y comenzó a andar. El hombre del fusil, cuya identidad aún no se conoce, se aproximó al conductor y le explicó lo que había pasado, la escena de pesadilla dentro de la iglesia.

Ellos no se conocían. "Me dijo que tenía perseguirlo. Así que eso hicimos", explicó Langendorff. Ambos siguieron al tirador por la autopista 87 y por la carretera rural 539.

Según su propio testimonio ante las fuerzas de seguridad, el joven texano alcanzó una velocidad de 150 kilómetros por hora en medio del tráfico, tratando de no perder a la camioneta del asesino, mientras llamaba por teléfono a la policía y relataba dónde estaba, hacia dónde iba y qué había ocurrido.

  • POR SI NO LO VISTE:

Entonces todo cambió: el vehículo de Kelley sencillamente se salió de la ruta y se estrelló en una zanja. Estaban a casi 18 kilómetros de la iglesia y frenaron a unos 20 metros del automóvil.

"El caballero que estaba conmigo salió, apoyó su fusil sobre el motor y apuntó al tirador, diciéndole que saliera. No había movimiento de ningún tipo. Solo sé que sus luces de freno se prendían y apagaban, así que quizás estaba inconsciente por el choque o algo así", relató Langendorff.

La policía llegó al lugar "5 o 7 minutos" después y comprobó que Kelley estaba muerto. En un principio no se había podido determinar si se suicidó o si murió por heridas durante el tiroteo con el vecino. Pero el sheriff Joe Tackitt adelantó a la cadena CBS que el asesino se disparó a sí mismo.

"Acababa de lastimar a tanta gente, de afectar las vidas de tantas personas, ¿por qué alguien no hubiera querido detenerlo?", explicó Langendorff con sencillez. En ese momento, las víctimas llegaban a 26, entre hombres, mujeres y niños, con una veintena más de heridos entre los miembros de la congregación.

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Aunque no se conoce la causa del brutal ataque de Kelley, se sabe que el tirador era un amante de las armas, un exmilitar dado de baja por su maltrato a su esposa e hijos y un miembro de la congregación bautista, donde había sido maestro de estudios bíblicos.

  • *Con información de Infoabe.

06 de noviembre de 2017, 09:11

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