Así funciona el negocio de la reventa de boletos previo a la final

Los revendedores acaparan las entradas de la final de vuelta del Clausura 2017. (Foto: Wilder López/Soy502)

Los revendedores acaparan las entradas de la final de vuelta del Clausura 2017. (Foto: Wilder López/Soy502)

El calor sofocante de un día de mayo en la capital de Guatemala no fue impedimento para que miles de aficionados del club Municipal hicieran largas filas en busca de una de las 18 mil entradas para la final del torneo Clausura 2017.  Sin embargo, no todos pudieron cumplir ese deseo, ya que los revendedores acapararon un buen número de boletos.

Las autoridades del club poco o nada pueden hacer, ya que la reventa es un estructura muy bien montada. En los tres puntos de adquisición se pudo observar a varios hombres con acento colombiano, quienes portan bolsos llenos de billetes en la cintura. Ellos les dan el dinero a algunas personas en la fila para que ellas compren cierta cantidad de entradas. El procedimiento se repite varias veces.

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La forma de operar es tan evidente que en las taquillas de los estadios donde se vendieron, seguidores de Municipal se enfrentaron a gritos con los revendedores, aunque no pudieron evitar que siguieran haciéndolo. 

"Boletos, vendo boletos", gritan ya los revendedores en las afueras de Doroteo Guamuch Flores, uno de los puntos de venta. La general, que en taquilla costaba Q40, se ofrece por Q150; mientras que la preferencia, que tenía un precio de Q60, ya se revende por Q250. La tribuna, que costaba Q100, en el mercado negro está a Q400 o hasta Q450.

Los pocos palcos que se ofrecen fueron vendidos en taquilla en Q300 y se revenden por Q1,000 o Q1,500.

"Ya ni haga cola, porque ya no hay boletos. Cuáles quiere, cuántos quiere, le vendo los que necesite", grita una mujer de unos 50 años, vestida con un delantal que tiene un sinnúmero de bolsas. En cada una de estas hay boletos y dinero en efectivo producto de la reventa.

Tras el procesos de hacerse con una considerable cantidad de entradas, los hombres que entregaban el dinero proceden a dar a los revendores los boletos. Ellos, que serán quienes negocien con los seguidores que no alcanzaron un pase, se ubican en cercanías al escenario deportivo, pero no están solos. Hay grupos de dos o tres personas, en su mayoría jóvenes, quienes se desplazan por el lugar, observando la llegada de la prensa o de vehículos o personas que consideren "sospechosas".

"Aguas, aguas", alerta uno de los jóvenes al percatarse de la presencia de las cámaras de la televisión. Esconden los boletos, se hacen los desentendidos o se juntan en grupitos para murmurar. Evitan ser fotografiados o filmados, no muestran el rostro y hay quienes dicen "tómele foto a las entradas, pero a mí no".

En las taquillas del estadio Doroteo Guamuch Flores hubo discusiones y hasta conatos de pelea entre algunos aficionados que estaban en las filas y los revendedores

No es un tema nuevo, incluso en tiempos de eliminatoria munidalista la Fedefutbol hizo gestiones con las autoridades para intentar frenar esa práctica; pero como la reventa no está tipificada como delito, no se pueden tomar medidas legales contra estas personas.

El club Municipal no anuncia cuántas entradas quedan disponibles, pero ya son muy pocas. Este viernes únicamente se venderán en la taquilla del estadio Manuel F. Carrera, conocido como del Trébol, a partir de las 8:30. 

25 de mayo de 2017, 19:05

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