Así llega un pinabete de las montañas a tu hogar para Navidad

El pinabete es una especie de árbol originaria de Guatemala, el cual es utilizado en la época navideña para sustituir al pino. Su aroma especial es lo que motiva a muchas personas a buscarlo para decorarlo en estas fechas de fin de año. Sin embargo, existe una amenaza muy seria debido a los depredadores que buscan distribuirlo de manera ilegal. 

Pero de las crisis surgen las oportunidades. Varios productores de San Cristobal Totonicapán, Momostenango y Chiantla, Huehuetenango han empezado a buscar nuevos métodos para proteger a la Abies Guatemalensis.

  • OPERATIVOS...

Mirna Pivaral es una de las pioneras en la producción de pinabete en maceta, el cual empezó a vender hace pocos años, pero que es una buena forma de mantener vivo el arbolito que decoramos en Navidad y luego mantenerlo vivo por muchas temporadas.

“Esta es una nueva forma de proteger esta especie, pues no solo se puede utilizar una vez, sino que se puede cuidar en casa durante once meses y a fin de año entrarlo a la sala para decorarlo. El árbol crece hasta dos metros en la maceta debido al limitado espacio que tiene, pero es una excelente forma de preservar el pinabete”, resalta Mirna Pivaral, dueña de La Casa del Pinabete en San Cristobal Totonicapán

Al igual que ella, don Víctor Ajanel de la finca Pologua de San Antonio Pasajoc, Momostenango y don Arcadio Figueroa de la finca Sin Nombre ubicada en la aldea Buena Vista Magdalena, en Chiantla, Huehuetenango, también han sabido aprovechar el pinabete para mejorar la economía familiar y de sus comunidades. 

Ellos han recibido capacitaciones por parte del Instituto Nacional de Bosques (Inab) y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) para aprender a sembrar, cuidar, cosechar, cortar, vender y promocionar sus productos, principalmente en ferias que se realizan en distintos lugares a fin de año.

“Tenemos registrados más de 15 viveros en esta región de pinabetes, nosotros les damos apoyo para que puedan producirlo de una manera correcta, así como certificarlos al momento de comercializarlos. Es complicado, pues los árboles tardan de cuatro a siete años en crecer para ponerlos a la venta, además de tener pérdidas ya que no todas las semillas logran germinar. Para ejemplificar, de 100 semillas que se obtienen de los bosques naturales, la mitad logra germinar, y de esa cantidad, el 50% logra crecer”, explica Mynor Pérez, director regional del Inab

  • VIGILANCIA...

Para que este producto llegue a nuestros hogares, deben recorrer cerca de 300 kilómetros a través de caminos de terracería muy accidentados por su ubicación en las montañas, a unos tres mil metros sobre el nivel del mar.

Otra de las instituciones involucradas en el apoyo a los productores locales de pinabete es la fundación Calmecac, la cual otorga mecanismos que facilitan la difusión del trabajo de los viveros autorizados. 

Si tienes pensado comprar un pinabete este fin de año, asegúrate de que esté certificado con el marchamo blanco. Esta seña garantiza la protección de los bosques y beneficia a los productores locales. Ellos han trabajado por varios años para que puedas disfrutar de un arbolito natural que podrás conservar durante muchas navidades.

A partir del 25 de noviembre, podrás encontrar la feria del pinabete en el Mercado de Artesanías de la zona 13 y distintos centros comerciales de la capital y del occidente del país.

17 de noviembre de 2016, 08:11

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