Atletas que se ayudaron en plena carrera reciben un valioso premio

La neozelandesa Nikki Hamblin y la estadounidense Abbey D’Agostino recibieron el premio Pierre de Coubertin de parte del Comité Olímpico Internacional por haber elevado al máximo los valores olímpicos. 

El 16 de agosto pasado, las chicas corrían los 5 mil metros cuando Hamblin se tropezó y cayó al suelo. D’Agostino venía detrás y no pudo detenerse a tiempo, así que también perdió el equilibro. Ella logró incorporarse rápido, pero en lugar de seguir corriendo, se detuvo y ayudó a Hamblin a ponerse de pie. 

Unos minutos después, D’Agostino se percató que se había lesionado en el incidente, así que volvió irse hacia el suelo. En ese momento, Hamblin decidió quedarse a su lado y ayudarla, olvidando así su oportunidad de quedar en los primeros puestos. 

Las atletas terminaron juntas la carrera, en las dos últimas posiciones, y se dieron un cariñoso abrazo después de cruzar la meta. A pesar de no haber llegado a la marcas necesarias para pasar a la final, los jueces eventualmente decidirían clasificarlas a la lucha por las medallas. 

El Premio Pierre de Coubertin no es un galardón que se entregue cada vez que hay Juegos Olímpicos; sino solo cuando el COI lo considera apropiado. De hecho, desde 1936, solo se ha otorgado en diecisiete ocasiones, y las últimas dos veces ni siquiera fueron para atletas. Los últimos atletas en ganarlo fueron los veleristas croatas Petar Cupac, Ivan Bulaja y Pavle Kostov, que en Pekín 2008 le prestaron su bote a los rivales daneses Jonas Warrer y Martin Kirketerp, que habían sufrido una avería en el suyo. 

En 2014, el periodista deportivo Richard Garneau (fallecido en 2013) y el abogado singapurense Michael Hwang fueron los últimos en recibir el premio, por sus contribuciones al Comité Olímpico Internacional. En el museo del COI, la explicación sobre dicho galardón dice que es “el reconocimiento más noble” que puede recibir un atleta olímpico. 

Pierre de Coubertin (1863-1937) fue un aristócrata francés que fundó el Comité Olímpico Internacional y al que se le considera el padre de los Juegos Olímpicos modernos. Fue un académico exitoso, que con su idea de promover los valores morales a través del deporte, revivió las Olimpiadas que los griegos habían inventado en el siglo VIII antes de Cristo. 

 

22 de agosto de 2016, 16:08

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