Audición selectiva frente a los mensajes de Washington

El presidente Jimmy Morales y varios miembros de su gabinete se reunieron con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, el secretario de Estado, Rex Tillerson y el jefe de gabinete, el general John Kelly, en la cumbre de la Alianza para la Prosperidad y Seguridad. (Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores). 

El presidente Jimmy Morales y varios miembros de su gabinete se reunieron con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, el secretario de Estado, Rex Tillerson y el jefe de gabinete, el general John Kelly, en la cumbre de la Alianza para la Prosperidad y Seguridad. (Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores). 

Nos guste o no, los vínculos de nuestro país con los Estados Unidos son incuestionables e ineludibles. Ese país ha sido el destino principal de nuestra tragedia migratoria, tragedia que hoy envía recursos que son uno de los pilares que sostienen nuestra economía. Además, es uno de nuestros aliados comerciales más importantes, y debido a nuestra ubicación, siempre existirá un interés geopolítico por el istmo centroamericano. 

Nos lo han dicho 1,2,3... 10 veces a través de múltiples interlocutores. Sin embargo, todavía hay en Guatemala personas y grupos con audición selectiva que no quieren escuchar los mensajes claros que nos ha transmitido el gobierno de los EE.UU. respecto a sus prioridades para nuestra región.

Recientemente tuve la oportunidad de viajar a Washington, D.C. con un grupo diverso de guatemaltecos, y escuchar de primera mano mensajes emitidos por representantes de alto nivel, tanto Demócratas como Republicanos.

Hemos vuelto a ser prioridad para ellos a causa de la crisis migratoria y el tráfico de personas y mercancías ilegales que pasan por nuestro país. Sus intereses principales son el abordaje de los temas que puedan afectar su seguridad nacional y la reducción de la migración a su país.

A nivel político, el abordaje de estos temas se ha canalizado a través del Plan de la Alianza para la Prosperidad. Sus objetivos, claramente enunciados y repetidos por todo funcionario de EE.UU. son el mejoramiento de la Seguridad, la Gobernanza y la Prosperidad.

En términos simples, buscan: 1) reducir la pobreza y generar oportunidades para minimizar la migración; 2) combatir la corrupción y mejorar las capacidades e independencia del gobierno; y, 3) mejorar la seguridad ciudadana y la protección de las fronteras.

Podremos tener diferencias sobre cómo abordar algunos de los temas específicos, pero difícilmente podemos decir que no coincidimos con estos objetivos. A la vez, tenemos que reconocer que la lucha contra el crimen organizado y narcotráfico no la podemos enfrentar solos y que necesitamos el apoyo de los EEUU. Debemos también comprender que uno de los pilares de la ejecución de esta política ha sido la lucha contra la corrupción ejercida a través de la CICIG.

Esta política tiene apoyo bipartidista y no va a cambiar con la actual administración. Si queremos participar de la discusión de la implementación de estos programas y políticas, nos urge demostrar que todos los sectores estamos alineados con los objetivos aquí descritos y generar credibilidad cumpliendo lo que ofrezcamos como país y no llevando dobles discursos en cuanto a lo que decimos y luego cómo actuamos.

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06 de diciembre de 2017, 12:12

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