Barcelona y Celta de Vigo pasan a las semifinales de la Copa del Rey

El Barcelona logró el pase a semifinales al dejar en el camino al Athletic de Bilbao. 

El Barcelona logró el pase a semifinales al dejar en el camino al Athletic de Bilbao. 

Barcelona se ha clasificado por sexto año consecutivo para la semifinal copera tras derrotar al Athletic (3-1), en un partido en el que los de Ernesto Valverde se adelantaron en el marcador y ofrecieron una magnífica imagen mientras tuvieron aire. El global fue 5-2 para los de Luis Enrique

Los azulgranas tuvieron que remontar el tanto de Williams en el minuto 12 y sufrieron ante un rival que les puso las cosas muy difíciles en la primera mitad, especialmente en la primera media hora, período en el que los visitantes ofrecieron una lección de fútbol.

Sin embargo, en la segunda mitad Luis Suárez, Gerard Piqué y Neymar le dieron la vuelta a la situación.

El primer cuarto de hora del Athletic fue de cine. Dominó el ritmo y la pausa del partido frente a un Barça con muchas dificultades para crear fútbol, motivado absolutamente por la composición de su medular, con Javier Mascherano de ineficaz maestro de ceremonias.

La clasificación para semifinales del Barça es la sexta consecutiva, la novena en diez años, en un partido en el que los azulgranas notaron demasiado las bajas de Busquets y de Iniesta.

La ambición del Celta conquista el Calderón y las semifinales

El Celta jugará las semifinales de la Copa del Rey después de quince años, conducido por su formidable segunda parte en el Vicente Calderón, por los goles del chileno Pablo 'Tucu' Hernández y el sueco John Guidetti y por una victoria rotunda frente al Atlético de Madrid, noqueado a la vuelta de los vestuarios (2-3).

Un formidable y merecido premio para la valentía del equipo celeste, que salió a ganar y ganó al conjunto rojiblanco en su estadio, sin especular ni un solo minuto ni con el 0-0 ni con el posterior 1-1, en un ejercicio ambicioso, de buen fútbol, fuerza y pegada en ataque con el que desdibujó al Atlético en su casa.

Le hizo tres goles al conjunto rojiblanco, que solo había encajado trece en los 32 encuentros anteriores de esta temporada, uno de ellos precioso de Guidetti, y le doblegó sin matices, primero desde un partido trepidante en el primer tiempo, cerrado con un 1-1, y después desde un segundo tiempo que fue suyo de principio a fin.

Nadie se reservó nada desde el inicio del encuentro. Ni desde el once, ni desde la presión, ni desde su intención de ganar el partido. Ni el Atlético ni el Celta, enfrentados en una pugna de tremenda intensidad, con ambición, con la batalla por cada balón y cada posesión como si fuera la última, la definitiva de la eliminatoria.