La basura del hombre que mata la naturaleza

En esta Semana Santa, miles de turistas de diferentes partes del mundo visitan algúnos sitios turísticos para el merecido descanso. Como en las películas de Piratas del Caribe, se pueden ver el mar color esmeralda, arena blanca, pelicanos, pescadores, ríos cristalinos, palmeras y una gama de paisajes a lo largo del camino de Puerto Barrios hacia Livinsgton en lancha. Por la cantidad de 35 quetzales por persona en una embarcación comunal se viaja en 30 minutos a la hermosa ciudad garífuna.

Abordar un mototaxi hacia la aldea Quehueche por 5 quetzales y emprender una caminata de una hora para aventurarse hacia Siete Altares es casi perfecto.

En un recorrido de 2 mil 200 metros se aprecia tanta belleza como también una decepción en su máxima expresión, donde contribuyen los turistas y los mismos pobladores. Ellos están destruyendo la naturaleza del área.  A lo largo de todo el trayecto hay basura que saca el mar, como botellas de vidrio, plástico, bolsas y más.

Esta situación se sale del contorno del paraíso caribeño. Muchos de los animales que viven en este hábitat pueden confundir los desechos como parte de su alimento. Para las tortugas marinas, por ejemplo, es fácil pensar que las bolsas de plástico flotantes son medusas, una de sus comidas favoritas. 

Tirar basura es un síntoma de una enfermedad grave y falta de cultura. El turismo tiene un grave impacto en cuanto a los desperdicios.

*Por Deccio Serrano

11 de abril de 2017, 13:04

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