¿Belice...? Por favor Presidente, no es 1970

Morales ha insistido en Belice desde la campaña. (Foto: Archivo/Soy502)

Morales ha insistido en Belice desde la campaña. (Foto: Archivo/Soy502)

Suena muy feo decirlo, pero al presidente Jimmy Morales le cayó como anillo al dedo la crisis en la Zona de Adyacencia con Belice, provocada por el ataque armado contra una familia guatemalteca, donde murió un niño de 13 años, Julio Alvarado.

Como sucede con todo crimen, el cometido contra esta familia de campesinos amerita una investigación exhaustiva que permita identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.

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También es cierto que desde hace años se han suscitado varios incidentes contra guatemaltecos en Belice y el tema requiere atención, no postergaciones.

Hecha esta salvedad, resulta sumamente sospechoso que justo en una semana en que el presidente Morales se ha visto envuelto en varios torbellinos mediáticos, el asunto de Belice cobre de nuevo relevancia.

En Guatemala tenemos tantos problemas internos, que lo último que necesitamos es ponernos al brinco con los vecinos, haciendo declaraciones altisonantes, llamando el embajador a consultas o enviando 500 soldados al área afectada.

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De la misma forma en que el mandatario jamás calculó que hacer una broma de mal gusto sobre “la mano de obra barata” de los migrantes guatemaltecos sería un desastre de relaciones públicas, esto de hacer aspavientos militares y diplomáticos, con mates de gallito de pelea, puede irse de las manos y generar graves consecuencias para los procesos judiciales y políticos que siguen pendientes en cuanto a nuestros diferendos con los vecinos.

Quizá la discusión sobre el problema con Belice haya logrado recolocar brevemente al mandatario, quien no dudó en usar la ocasión para retomar un tono solemne y lanzar arengas a la nación,  pero ¿a qué costo?

La repudiable muerte del niño Alvarado requería una respuesta firme, pero meditada y proporcional, no un llamado a consultas al embajador ni mucho menos un despliegue de tropas que obligó al Ministro de la Defensa a clarificar la posición del Gobierno.

Más contexto: Autoridades bajan el tono del conflicto con Belice

¿Acaso no ha habido muertes violentas de guatemaltecos en el resto de Centroamérica? ¿Desde cuándo respondemos de esa manera?

Y peor aún, ¿acaso no ha habido casos terribles de hermanos centroamericanos asesinados de manera sangrienta y alevosa en Guatemala y cuándo se ha visto que nuestros vecinos llamen a los embajadores a consultas y nos manden el Ejército a la frontera? Ni siquiera cuando elementos de las fuerzas de seguridad guatemaltecas asesinaron a diputados salvadoreños, ni cuando narcos quemaron un bus lleno de nicaragüenses, dos casos infames ocurridos en Guatemala, se respondió de esa manera contra nosotros. ¿No hay nadie en Cancillería que le muestre a un presidente ajeno a los asuntos de Estado cómo se lidia con estas crisis?

Belice no es un tema prioritario para la agenda pública, aunque el Presidente insista en traerlo a la mesa desde la campaña, como si estuviéramos en la década de 1970. Tal vez el tema le encanta al grupito de militares que le rodea y le endulza la oreja.

El mandatario ya debería haberse dado cuenta que cada vez que le hace caso a esa guardia pretoriana, queda mal. ¿Cómo no cae en cuenta de que necesita mejores consejeros? A este paso los militares de Jimmy se van a convertir en el Gustavo Martínez del gobierno de FCN Nación. Bien haría Morales en reparar en el desenlace de la triste historia del consejero legal de Otto Pérez.  

Entre tanto, vale la pena reiterar que Jimmy debe "meter en la refri" el tema Belice y manejarlo con especial cuidado.

La relación con los vecinos es compleja y por sus ramificaciones legales, judiciales y políticas, debe tratarse con prudencia y eficacia diplomática, no con improvisaciones y arrebatos.

25 de abril de 2016, 08:04

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