¿Cae el señor de las Trumpadas?

Donald Trump durante un acto de campaña este 6 de abril en Bethpage, Long Island, Nueva York. (Foto: EFE)

Donald Trump durante un acto de campaña este 6 de abril en Bethpage, Long Island, Nueva York. (Foto: EFE)

Todo parece indicar que Donald Trump, el favorito hasta ahora para alzarse con la nominación republicana a la presidencia en Estados Unidos, ya no la tiene tan fácil. La razón: su derrota en las primarias de Wisconsin, un estado del que necesitaba sacar un triunfo certero para evitar que la decisión final de su candidatura se tome en la convención de julio. Me imagino que Trump debe temer que esa convención resulte demasiado parecida a un capítulo de la serie House of Cards (de la que confieso soy seguidora desde la primera temporada), en la que las cosas cambian súbitamente, pese a que en los minutos previos todo sugiriera un pastel ya cocinado. 

El “establishment” del partido fundado por Abraham Lincoln detesta a Trump con odio feroz. Tampoco son fanáticos de Ted Cruz, el hombre que desde Wisconsin afirmó que “el punto de inflexión ha llegado”. Por ello están quienes aseguran, desde hace algunas semanas, que ni uno ni otro serían, al final, el abanderado de esta agrupación. Por inverosímil que parezca, las reglas lo permiten. La derrota de Trump en Wisconsin abre la puerta para desarrollar una “convención abierta”. La única manera de evitarla es que el magnate neoyorquino se asegure 1,237 delegados antes del 18 de julio, pero para ello tiene que triunfar, sobre todo, en los estados en que el ganador se lleva a todos los delegados, como Delaware y Nueva Jersey. Con los que obtuvo esta semana suma 743. Las matemáticas, según algunos observadores, no le ayudan.

Hoy, el mayor enemigo de Trump es Donald. Sus polémicas declaraciones en torno al aborto, cuando afirmó que las mujeres deberían enfrentar "algún tipo de castigo" si se prohíbe la práctica, se suman otras cuatro contradicciones que han tenido como resultado que el 70 por ciento de las estadounidenses tengan una percepción negativa del precandidato. De estos números están perfectamente conscientes los del “establishment”. Saben, además, lo que significa: que en un mano a mano con Hillary Clinton, no tienen siquiera una remota posibilidad de triunfar en las elecciones generales.

Por tal razón, Wisconsin les da un respiro. Y surgen de nuevo las especulaciones de que en la convención abierta el designado será Paul Ryan, el Presidente de la Cámara de Representantes, quien ha negado una y otra vez estar interesado en ser el candidato, lo cual sólo alimenta las conjeturas. Al parecer, un partido Republicano profundamente dividido estaría dispuesto a darle la espalda a sus electores con tal de no ser humillado dentro de siete meses. A partir de ahora cada primaria será decisiva, y lo más seguro es que después del siete de junio, cuando se cierren las urnas en California, Montana, Nueva Jersey, Nuevo México y Dakota del Sur, quede claro que el panorama no se aclaró. Y en Cleveland la realidad podría superar a la ficción. House of Cards en vivo, directo y a todo color. 

07 de abril de 2016, 13:04

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