Carlos Mencos: el cómplice conspicuo en la Contraloría

El contralor Carlos Mencos señaló la falta de recusos económicos en la institución una de las principales deficiencias. (Foto CGC)

El contralor Carlos Mencos señaló la falta de recusos económicos en la institución una de las principales deficiencias. (Foto CGC)

De algo sirven las detalladas exposiciones del juez Miguel Ángel Gálvez.

En una de esas intervenciones, el "honorable juzgador" le solicitó al Ministerio Público, MP, que inicie una investigación sobre el titular de la Contraloría General de Cuentas, Carlos Mencos.

Después de revisar los audios y documentos presentados en el caso "Cooptación del Estado", el juez tiene razones para sospechar que Mencos le debe explicaciones muy serias a la justicia. Lo principal es que este funcionario sería una de las personas que más asiduamente visitaba al ex secretario privado de la vicepresidencia, Juan Carlos Monzón, en su oficina privada del edificio Sixtino, en la zona 10.

¿Qué tanto habrán hablado Monzón, el operador de los “negocios” de Otto Pérez y Roxana Baldetti, con el hombre que supuestamente fue electo para vigilar que los recursos del estado se gasten correctamente?

En una de las audiencias donde el juez Gálvez explicó su razonamiento previo a ligar a proceso a los acusados del caso “Cooptación del Estado”, indicó que en varias escuchas telefónicas se menciona al Contralor Mencos.

En particular, el juez Gálvez enfatizó que incluso antes de que Mencos fuera incluido en la terna para elegir al jefe de la Contraloría, en el alto mando del Ejecutivo y sus mafias relacionadas, ya se sabía que él sería el designado

Como bien dijo el juez, hay indicios suficientes para suponer que los capos de la corrupción maniobraron y operaron en las comisiones de postulación y el sistema político para colocar a su hombre de confianza, Mencos, en la Contraloría.

La complicidad entre Mencos y el Partido Patriota explicaría muy bien por qué pese a las denuncias y los escándalos, la Contraloría sigue sumida en su letargo y parece no enterarse de la lucha contra la corrupción iniciada en el país.

Desde que estalló el caso “La Línea” en 2015, el MP y la CICIG han accionado en un tándem eficaz para combatir la impunidad de quienes malversan los recursos de los contribuyentes de Guatemala. A la dupla se ha unido, muchas veces, el Ministerio de Gobernación, que ha apoyado en allanamientos y capturas.

Las condiciones estarían dadas para que otras entidades que supuestamente deberían actuar como contrapeso al poder se sumen al proceso. La más importante de todas ellas es la Contraloría General de Cuentas, pero fiel al triste y vergonzoso papel histórico que esa institución ha jugado desde siempre, Mencos permanece como un actor invisible e indiferente

Durante décadas la Contraloría General de Cuentas ha sido comparsa de los descarados saqueos que sufre el país. No eran los únicos cómplices. Hasta el año 2015, la norma era que los gobernantes de turno y sus cortesanos se enriquecían de manera obscena gracias al ejercicio del poder, a ciencia y paciencia de las entidades que debían vigilarlos

En ese sentido, no es que Mencos haya hecho algo distinto que sus antecesores, pero el que siga aplastadote en su escritorio, sin mover un dedo, resulta muy conspicuo en el nuevo escenario. A estas horas, ya él debería haber entendido que se le van a exigir cuentas por faltar a su mandato

Si los hospitales, las escuelas, las carreteras y hasta las cárceles del país han colapsado, es porque tirios y troyanos se roban los recursos que deberían estar destinados a ofrecer esos servicios.

La razón misma de la existencia de la Contraloría General de Cuentas de la Nación es evitar que estos desmanes ocurran. Mencos ha permanecido echado en su poltrona mientras arde Troya. Ni por instinto de sobrevivencia ha sido capaz de leer la coyuntura y ponerse a barrer con fruición, antes de que pase la inspección municipal. Ha preferido seguir inerte, como si fuera un totem de piedra.

El juez Gálvez ha hecho lo correcto al señalar esas sospechosas visitas de Mencos a Monzón y las conversaciones incriminatorias. El Contralor tiene muchas explicaciones que darle a la justicia y a los guatemaltecos.

25 de julio de 2016, 10:07

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