Un catre, un poncho, frijoles y arroz: así se pasa una noche de frío

Miguel Antonio Linares y su amigo se apresuran a llegar a tiempo. Saben que las puertas del albergue cerrarán a las 7:30 de la noche y el frío no pinta nada bien para quedarse en la calle.

Miguel se quitó los zapatos y lavó sus pies con agua fría en una pileta improvisada antes de ingresar al recinto. Un guardia revisó sus pertenencias antes de buscar un catre. Esta noche él y su amigo no pasarán frío. 

Él vende dulces en los buses de la ciudad capital, a sus 30 años dormir en un albergue es su mejor opción. 

"No alcanzó para juntar lo de un cuarto, y pues con aquel venimos a dormir acá", afirma mientras se come un plato con frijoles parados, arroz, algunas verduras y un vaso con incaparina.

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Miguel y otras 54 personas pasaron la noche en el albergue del barrio El Gallito en la zona 3 capitalina. La temporada de frío es quizá su única oportunidad para dormir bajo un techo y tener un plato con comida.

Cientos de historias

Como Miguel hay cientos de historias similares en los albergues del país. Durante esta temporada unas 8 mil personas se han refugiado en instalaciones abiertas por la Municipalidad de Guatemala y la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).

En el Gallito pernoctan hombres jóvenes y adultos mayores. En esta noche había una mujer, cuya historia es tan desgarradora como las otras; la mayoría vendedores de productos de consumo diario. Otros buscan en el día emplearse en "lo que sea", como Juan Alberto García de 54 años, llegó hace unos días a la capital procedente de Jutiapa.

Algunos tienen varias noches de dormir acá. Ellos ya han hecho amigos. (Foto: Alejandro Balan/Soy502)
Algunos tienen varias noches de dormir acá. Ellos ya han hecho amigos. (Foto: Alejandro Balan/Soy502)

"No tengo trabajo fijo, soy comerciante y trato de vender lo que puedo.  Llevo dos noches acá, y pues cuando esto termine me regresaré a mi pueblo para ver qué hago", dice Alberto. 

También esa noche de viernes la pasará entre desconocidos Cristian García, un nicaragüense de 31 años.  Él consigue trabajo en La Terminal como cargador de bultos. Esa era su tercera noche en el albergue y ya ha conseguido amigos. 

"Si no funciona deberé irme a México de mojado.  Dicen que allá la economía está mejor, acá no se consigue trabajo", lamenta Cristian. 

La mayoría: "no sabemos con quién dormimos a la par; pueden ser delincuentes, drogadictos, asesinos... nos toca dormir así para evitar quedarnos en la calle". 

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Una gran labor 

Erlinda Pérez está a cargo del albergue en el Gallito, es voluntaria. Lleva al menos ocho años de ayudar en las labores durante la temporada de frío. 

Ella es la encargada del recinto.  Se ha ganado el respeto de todos. (Foto: Alejandro Balan/Soy502)
Ella es la encargada del recinto. Se ha ganado el respeto de todos. (Foto: Alejandro Balan/Soy502)

Pérez los trata como lo que son, humanos: "no me interesa que hagan afuera o lo que sean, aquí todos nos respetamos y por lo tanto me respetan", se sonríe. 

Ella y otras dos conocidas del barrio realizan las gestiones con la Conred para recibir raciones de comida, preparan la cena y entregan un poncho a cada uno de los beneficiados. 

"Se los regalo, su misión es darle el poncho a alguien sin hogar, en la calle, todos los días les doy uno nuevo", explica Pérez.  

 Pasan las horas y el albergue está por llegar a su capacidad máxima.  Pero algo anda mal, el conteo de refugiados y los listados no coinciden.  

De pronto una joven ingresa al recinto y saluda a todos con familiaridad.  Se trata de la nieta de Herlinda, ayuda con el conteo final de albergados y detecta el problema, uno de ellos no se registró. 

Así llega la hora de cerrar las puertas. Un policía municipal pasa la noche con ellos y recibe una instrucción. "Solo si los bomberos o Conred trae a un damnificado por el frío en la madrugada, se abre la puerta, de lo contrario nadie entra ni sale. Se apaga la luz y todos reciben la instrucción para dormir. 

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Transcurre sin novedad la noche. Por la mañana 54 personas salen del lugar en busca de nuevas oportunidades. Esta vez no hay desayuno.  

Se habilitan 22 albergues en todo el país, en la ciudad capital se reporta la mayor cantidad de albergados durante la temporada de frío. 

31 de enero de 2018, 05:01

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