Charles Fernández, el pentatleta que lucha contra la desigualdad

El pentatleta guatemalteco, Charles Fernández, cierra el 2016 lleno de alegría y agradecimiento hacia el creador, y espera que durante el 2017 pueda seguir cosechando triunfos para su país, sin olvidarse de los más necesitados a quien por vocación y junto a su familia buscan apoyar y motivar a más gente para que se una a la lucha contra el hambre y la desigualdad.

Antes de viajar a Estados Unidos donde retomará sus estudios en administración empresarial, el mejor pentatleta junior de 2016 para la Federación Mundial de Pentatlón Moderno, aprovechó para visitar a los pequeños del Ministerio Tabhita, en el basurero de la zona 3 y como siempre llevarles alegría, algunos regalos y el compromiso de seguir apoyándoles en el 2017.

"No me podía ir sin decirles adiós a estos pequeños, los llevaré en mi corazón y estarán en mis oraciones. Me duele mucho saber que a unos kilómetros de la ciudad exista tanta pobreza y desigualdad. Acá hay un niño que fue condenado a tres años en la cárcel, lo involucraron en la extorsión y no lo pudimos salvar de eso", refirió el campeón panamericano, quien no pudo contener las lágrimas.

Además de aportar en la zona 3, la familia Fernández comparte su tiempo y apoyo en otros lugares del país, como la Comunidad Maya Tabacal, ubicada en Escuintla y otros proyectos en el occidente del país.

Charles tiene muy claro cual es su propóstico en Guatemala, ya que junto a su familia decidieron venir desde Estados Unidos para servir como misioneros y hasta ahora han cumplido con ese propósito.

"Se que no hacemos mucho, pero lo poco lo hacemos de corazón, acá en el basurero está el ministerio Tabitha, que alberga a 100 niños, acá reciben dos tiempos de comida  y se les dan las clases de primaria, pero allá afuera hay muchos más niños que son el blanco de las pandillas, de la prostitución y a ellos hay que llegar antes que sea demasiado tarde", explicó Charles.

La Familia Fernández aporta mensualmente para la alimentación de los 100 niños, quienes reciben a diario desayuno y almuerzo, además conviven con sus compañeros en un ambiente, limpio, acogedor y lleno de amor.

A unos pasos del Ministerio Tabitha se ve el basurero, las aves de rapiña sobrevuelan el lugar y el olor fétido es muy fuerte. En el segundo nivel del inmueble se escucha a un grupo de infantes cantar, mientras los más pequeños, de menos de tres años y hasta de meses de nacidos, toman la siesta, a la espera de que vengan por ellos para volver a su casa de láminas, madera y cartón,

"Acá cuidamos de los nenes, mientras algunas mamás trabajan, ya sea recolectando en el basurero, en casa y hasta en la protitución", refirió Carol Bersian, fundadora del ministerio.

Fernández nos mostró el lugar y nos compartió que gracias al apoyo económico y de mano de obra de misioneros que en su mayoría llegan de Estados Unidos, se ha podido apoyar a los niños del basurero.

En sus ratos libres, luego de entrenar, Charles llegaba a Tabitha para apoyar en las labores de construcción y nos cuenta que el azulejo de los baños del segundo nivel los colocó él.

Por ahora el pentatleta no podrá volver al basurero, ya que retomará sus estudios en la Universidad Liberty en Virginia, además de continuar su preparación para un nuevo ciclo olímpico, sin embargo, desde la distancia estará al pendiente de "la obra" como él le llama, y preparándose no solo para la vida, sin no para en un futuro poder llevar más ayuda y contagiar a más guatemaltecos para luchar de frente contra los peligros que amenazan a los niños en muchas zonas marginales de la capital y el país.

01 de enero de 2017, 08:01

cerrar