La afición espera el clásico español de la talla de un Super Bowl

El clásico amistoso será un evento histórico al ser jugado en Miami, por segunda vez en la historia fuera de España. (Foto: AFP/montaje Soy502)

El clásico amistoso será un evento histórico al ser jugado en Miami, por segunda vez en la historia fuera de España. (Foto: AFP/montaje Soy502)

Después de 35 años que se jugó por primera vez un clásico español en el extranjero (Copa Presidente de la República de Venezuela 1982), este sábado 29 de julio los culés y merengues se enfrentarán de nuevo fuera de su tierra. Esta vez en el Hard Rock Stadium en Miami, casa del equipo de fútbol americano Miami Dolphins.

En la actualidad, dicho estadio, luego de una millonaria remodelación, cuenta con una capacidad para 65 mil espectadores. Fue el escenario de un juego amistoso entre el Barcelona y Chivas de Guadalajara en el 2011 y del Real Madrid contra el Chelsea en el 2013.

En los Estados Unidos se dice que el partido del sábado será un espectáculo de la talla de un Super Bowl. Esto no es para menos ya que la decisión de jugar el clásico más importante del mundo en otro país es totalmente inesperada y fuera de lo común.

Ser anfitriones del duelo entre Real Madrid y Barcelona es un sueño hecho realidad, ya que es uno de los mayores eventos deportivos del mundo
Stephen Ross
, propietario de los Miami Dolphins.

El partido amistoso, que para muchos será como cualquier batalla oficial, supone un momento histórico en el desarrollo del deporte en los Estados Unidos, además de enviar un claro mensaje al mundo entero de que realmente existe un fútbol sin barreras. 

Por otra parte, se espera un ambiente de fiesta y locura por parte de los aficionados en el centro de la ciudad, ya que los equipos se hospedarán a tan solo un kilómetro de distancia entre ellos. Esto significa que los seguidores tienen la posibilidad de ver a sus estrellas favoritas de ambos equipos en un mismo perímetro. Un hecho casi inédito.

 

26 de julio de 2017, 08:07