Las comidas adecuadas para antes y después del gimnasio

Uno de tus propósitos del nuevo año es ir al gimnasio y estás dispuesto a cumplirlo.

Te inscribiste en el mejor lugar y compraste tus implementos deportivos, junto al vestuario adecuado. Incluso le dijiste a una amiga o amigo que fueran juntos para darse ánimos mutuamente.

Esta nota de ayudará con tu resolución: la alimentación es clave antes y después del ejercicio para que tu esfuerzo no sea en vano. 

Antes de ejercitarte: 

Carbohidratos: gracias a ellos aseguramos el glucógeno (glucosa que ayuda a la reserva energética) en nuestros músculos. Puedes consumir avena, pan tostado con jalea, cualquier fruta sin cáscara o cereales bajos en fibra. 

Proteínas: ayudan a absorber mejor los carbohidratos, pero se recomienda consumirlas en menor medida.  Puedes comer yogur descremado, sin azúcar y sin sabor, con un poco de avena cruda; un huevo cocido con muy poca sal y un toque de aceite de oliva. 

Café: potencia tu rendimiento y reduce el dolor muscular (procurar que sea hervido, no instantáneo). Beber 3 gramos de cafeína por kilo, una hora antes de hacer ejercicio, incrementa la resistencia; pero si te pasas de esa cantidad podrías reducir la percepción de tu esfuerzo. Depende del nivel de cafeína que tiene el producto. Toma en cuenta los efectos secundarios del café, tales como ansiedad, dolor de cabeza e inquietud. 

Grasas: el aceite de oliva virgen es recomendable antes de entrenar. Puedes untar un poco en un pan tostado. 

Licuados: los de leche o yogur combinados con fruta son perfectos, aunque el lácteo debe ser descremado. 

ADEMÁS: 

Después de ejercitarte: 

Semillas: de linaza o chía son ideales, pues son ricas en Omega 3 y aumentan la fuerza. Además tienen acción antiinflamatoria, previenen los dolores musculares, aumentan la regeneración del músculo y reponen nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Cabe mencionar que es mejor consultar con tu médico antes del consumo de estos alimentos, pues para algunas enfermedades, como los problemas en la tiroides, no son recomendables. 

Proteínas: ellas te ayudan a reparar posibles daños en los tejidos musculares. Puedes comer una barra de proteínas, una porción de queso o un huevo cocido.  No abuses de ellas, pues no deben superar el 15% de alimentos consumidos en el día. 

Carbohidratos: son necesarios para la recuperación de energía.  Puedes ingerir pavo, pollo, pescado o queso fresco, los cuales son bajos en grasas. Procura no utilizar saborizantes como mayonesa o salsa dulce.

El agua pura es el mejor líquido para el ejercicio.  Las bebidas energéticas tienen azúcares y componentes artificiales que suman aportes calóricos a nuestro peso.

Este video te lo explica:

Con información de la clínica de nutrición Slow Life House, para Vogue España.   

04 de enero de 2017, 06:01

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