Comienza la cumbre de gobernantes norteamericanos en Toluca

Antes de empezar la cumbre, los tres gobernantes participaron en un breve acto con académicos y empresarios en el que destacaron los objetivos que comparten y los desafíos a los que se enfrentan las tres naciones. Foto AFP

Antes de empezar la cumbre, los tres gobernantes participaron en un breve acto con académicos y empresarios en el que destacaron los objetivos que comparten y los desafíos a los que se enfrentan las tres naciones. Foto AFP

Los gobernantes de Canadá, Estados Unidos y México comenzaron hoy en la ciudad mexicana de Toluca una cumbre que pretende reforzar su agenda común para impulsar el crecimiento económico.

Los presidentes Barack Obama, de Estados Unidos, y Enrique Peña Nieto, de México, así como el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, comenzaron su reunión en horas de la tarde en la sede del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México.

Obama había llegado cerca del mediodía a Toluca, a unos 60 kilómetros de la capital mexicana, mientras que Harper se encontraba de visita oficial a México desde el lunes pasado, y a primera hora de la tarde se integró a los actos previos a la cumbre.

Antes de que comenzaran formalmente la reunión, Peña Nieto y Obama mantuvieron un encuentro bilateral, y lo mismo hizo el mandatario estadounidense con el primer ministro canadiense, en ambos casos a puerta cerrada.

Los proyectos "entre amigos"

En una reunión previa celebrada el martes en Ciudad de México, Peña Nieto volvió a pedir a Harper que elimine la obligación impuesta en 2009 a los mexicanos de obtener una visa para visitar Canadá, que causa gran molestia en el país latinoamericano.

El gobierno canadiense, a su vez, está reclamando a Estados Unidos tomar finalmente una determinación sobre el oleoducto Keystone XL, un proyecto controvertido que llevaría petróleo desde Canadá a Texas (centro-sur de Estados Unidos), y que ha provocado objeciones masivas de ambientalistas.

La reunión entre los tres líderes norteamericanos deberá servir también para que Obama defienda su proyecto de reforma migratoria -clave para la economía estadounidense, que emplea a miles de trabajadores mexicanos- que ya consiguió la luz verde del Senado pero que se encuentra estancada y sin mayores esperanzas en la Cámara de Representantes.

 

19 de febrero de 2014, 18:02

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