La crisis del DPI se agrava y no hay solución a la vista

El conflicto por concluir el contrato entre el Registro Nacional de las Personas (Renap) y la empresa Easy Marketing S.A. está lejos de llegar a un acuerdo.

Sentados en una mesa de diálogo, en la que también participaron como observadores representantes del Ministerio Público, la Procuraduría de los Derechos Humanos y Acción Ciudadana, las dos partes decidieron posponer la cita para el próximo miércoles. Hasta esa fecha afinarán algunas cuestiones de forma del contrato.

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Entre esos términos se incluye la definición de la entrega de los equipos y de las unidades que le quedan a la empresa por imprimir.

Mientras tanto, las solicitudes para obtener el Documento Personal de Identificación (DPI) se van acumulando a un ritmo promedio de 4 mil documentos diarios. En total, Renap acumula 360 mil 645 solicitudes, algunas de ellas con meses de retraso.

El contexto

El contrato 55-2008 adjudicó a Easy Marketing la impresión de 11.5 millones de tarjetas por 114 millones de dólares (equivalente a 913 millones de quetzales), que se pagaron en su totalidad.

El año pasado, a través del contrato 25-2016, se amplió su función en 500 mil documentos más por 4.3 millones de dólares y del cual faltan por pagar 2.8 millones en facturas que aún no están vencidas y que, por el momento, no son el foco del problema.

Hasta la fecha, la empresa Easy Marketing le quedan por imprimir 105 mil tarjetas para concluir su contrato y luego, la función queda en manos del Renap.

Se pueden intervenir las empresas que presten servicios públicos, pero Easy Marketing no lo ofrece, somos un contratista y, por tanto, no procede la intervención administrativa.
Rony Aguilar
, representante de Easy Marketing

Para ello, las tres impresoras con su respectivo software deben pasar a ser propiedad del registro como lo determina el contrato llave en mano. Sin embargo, aún no se ha llevado a cabo esa transición que debía haber empezado hace meses.

Sin llegar a un acuerdo, la propuesta de cierre de contrato implica que Easy Marketing imprima 100 mil documentos (que puede concluirlo en una semana) y deje 5 mil unidades para casos donde se requiera urgencia, mientras el Renap y el nuevo proveedor reprograman una de las impresoras que la empresa se compromete a entregar.

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Se calcula que la impresora tarda en reprogramarse cerca de 50 días. La intención es que cuando Easy Marketing imprima su DPI número 12 millones, el Renap esté imprimiendo su primer documento. Sin embargo, ¿por qué no se ha previsto antes esta crisis?

“El problema es que no se contempló en el contrato matriz esa etapa final y tendríamos que preguntar a las autoridades anteriores”, justificó la directora en funciones del registro, Brenda Gramajo, explicando la crisis de los DPI.

360,645
guatemaltecos esperan recibir su nuevo documento.
Renap

Enrique Cosich fue el encargado de suscribir ese contrato de más de 800 páginas, que la actual directora ha calificado de “ambiguo”. El problema se agrava que en la ampliación suscrita por Rudy Gallardo en 2015, donde tampoco hace referencia a la transición de funciones.

La empresa señala que desde el 30 de noviembre de 2015 los técnicos de DataCard tienen acceso a las impresoras y, además, el nuevo proveedor ya ha mantenido reuniones con Easy Marketing.

Marín señaló que el proyecto le deja un sabor agridulce. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)
Marín señaló que el proyecto le deja un sabor agridulce. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

“En la ultima reunión de las tres que ha habido quedó claro que se asumía que el único que puede modificar los sistemas es el fabricante y los responsables de la modificación de los sistemas son los nuevos proveedores”, detalló la gerente de Easy Marketing, Claudia Marín.

El concurso finalizó el pasado 17 de mayo. (Foto: Guatecompras)
El concurso finalizó el pasado 17 de mayo. (Foto: Guatecompras)

La nueva empresa proveedora es Documentos y Soluciones de Identificación (Dosolid) que se adjudicó la compra de 2 millones de tarjetas vírgenes (NOG 4700627) por 29 millones de quetzales, como único oferente y después de varios eventos fallidos. 

Según Gramajo, de esta forma se abarata el costo porque por cada tarjeta se pagan 14.5 quetzales y ya se tienen disponibles 250 mil unidades. 

17 de noviembre de 2016, 19:11

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