De princesas y amores

Hace varios años ya desde que Disney le regaló al mundo Blanca Nieves, esa primera película animada que le abrió las puertas a la fantasía. Una fantasía que abarcaba desde el reino de la historia, hasta los 7 enanos, el espejo embrujado y la sorprendente manera de despertar a Blanca Nieves del hechizo con un beso de amor. 

¿Amor? El tipo no la había visto en su vida. La encontró en un ataúd y la besó. ¿Eso es amor? Por favor. 

Hay muchas otras películas con el mismo problema. Seguimos viendo historias donde el príncipe llega y en menos de lo que canta un gallo "se enamoran y viven felices para siempre". 

La Bella y la Bestia fue quizás aquella en donde el amor tuvo un poco de lucha por la fealdad de la Bestia. 

¿Recuerdan a Cenicienta? Se enamora en un baile. El príncipe ni siquiera sabía su nombre: la tuvo que buscar probando el zapato. ¿Amor?

En el camino, lejos de Disney, otro estudio cinematográfico se encargó de burlarse de los cuentos de hadas con Shrek. Creo que reímos mucho con la historia. 

Steve Jobs, el mismo que se hizo famoso por Apple, empezó una nueva aventura con Pixar. Allí crearon historias mucho más profundas. Los Increíbles, Toy Story, Monsters Inc. o Cars, historias que no hablaban de princesas, sino de ideales. De valores en nuestra sociedad. 

Los tiempos cambian y los niños que vieron el estreno de Blanca Nieves en 1937, hoy día son abuelos o bisabuelos. Ya descubrieron que no era cierto que el amor surgía de un beso inconsciente. Quizás trataron de educar en el verdadero amor a sus hijos o sus nietos, algunos con el ejemplo. 

Es así que John Lasseter, el director creativo de Pixar, ahora Disney Studios, nos regala una película de princesas, pero sin amor instantáneo: Frozen. 

No sé si ya la vieron. Si no lo han hecho y tienen hijas, llévenlas. Usen la película para decirles que el amor no sale en una noche, en un baile. Que no viene de las apariencias. El amor surge de la familia y luego, con la pareja, nace al conocer a esa persona especial, al compartir sus sueños, sus luchas. 

Blanca Nieves no tuvo la oportunidad de equivocarse, pues le pusieron "Fin" a la película. Elsa y Ana, las hermanas princesas de Frozen, inician su aventura gracias a sus errores y su forma humana de ser. 

Se las recomiendo. 

23 de marzo de 2014, 21:03

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