Dejamos a Jimmy solo

Jimmy Morales se arropó en sus asesores más cuestionados, no en sus ministros más técnicos. (Foto: Jesús Alfonso/Archivo soy502)

Jimmy Morales se arropó en sus asesores más cuestionados, no en sus ministros más técnicos. (Foto: Jesús Alfonso/Archivo soy502)

Me van a disculpar que hable de una experiencia personal pero creo que puede ser ilustrativa. Tuve la oportunidad hace más de un año de hablar dos veces con el Presidente Jimmy Morales.

Como uno de los excomisionados para la Reforma de Política de Drogas pude darle junto con mis colegas algunas sugerencias sobre el posicionamiento de Estado que Guatemala debiera tener en la Asamblea Especial de Naciones Unidas sobre el tema en abril de 2016.

Llevaba apenas tres meses en el ejercicio del poder y se veía derrotado. “Los medios no me quieren porque no les pauto”, dijo en un momento de la conversación.

Yo le contesté que como comentarista regular en un programa de análisis político en televisión nunca había recibido instrucciones (nunca he recibido instrucciones de ningún tipo de hecho) de criticarlo o no.

No pareció interesarse mucho por mi comentario. Siguió lamentándose del trato que recibía e incluso hizo alusión a lo solo que se encontraba. Con una sinceridad conmovedora debo decir.

Le habían dado una salida para justificar sus faltas y se iba a aferrar a eso con todas sus fuerzas. No ha soltado al día de hoy ese salvavidas. Todos los que le criticamos pareciera que somos, ante sus ojos, faferos malintencionados.

Recuerdo en esos momentos una sensación de desazón. Estaba ante un hombre vulnerable, que necesitaba desesperadamente ayuda.

No me correspondía a mi dársela, pensé. De hecho creí y todavía creo que me corresponde ser crítico, al menos en mi labor mediática.

Pero a veces me aborda la duda y con ella una culpa. Quizá si alguien no podía quedar al amparo de perversos mediocres ese era Jimmy Morales, un hombre normal sin saber qué hacer.

La actitud de otras fuerzas no ayudó. Muchos que pudieron acercarse a él de otro modo utilizaron las tácticas que se aplican en el juego político áspero y rudo y que lejos de provocar la reacción esperada solo le hicieron más endeble.

Le dejamos solo. La inseguridad le puso a la defensiva y la ignorancia, paranoico. El resultado es un video oscuro emitido un domingo a las 6 am que le traerá consecuencias negativas el resto de su vida.

Cuando se me pasa la culpa termino donde voy a terminar este artículo. La responsabilidad es de él. Tuvo la oportunidad de arroparse de sus Ministros más técnicos y no lo hizo.

Prefirió la compañía de gente que discurre como viejos conspiradores y que le susurraron historias de golpes de Estado técnicos y cosas por el estilo.

Es culpa suya, y sin embargo a veces el remordimiento regresa…quizá con él las formas debieron ser distintas.

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12 de septiembre de 2017, 12:09

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