La depresión postparto, ¿un mito o una realidad?

No se ha descubierto ninguna causa clara para la depresión postparto, pero posiblemente se deba a una combinación de fluctuaciones hormonales. (Foto: Archivo)

No se ha descubierto ninguna causa clara para la depresión postparto, pero posiblemente se deba a una combinación de fluctuaciones hormonales. (Foto: Archivo)

La depresión postparto puede presentarse a partir del momento en que el bebé tiene dos semanas de nacido hasta que cumple el primer año de vida. Es importante que una mujer busque ayuda lo antes posible cuando sospecha que sufre esta situación.

Las mujeres con mayor riesgo de depresión postparto son aquellas que sufrieron de depresión durante el embarazo o que ya tienen antecedentes de ello, presencia de complicaciones durante el embarazo o el parto, un resultado inesperado con el nacimiento, un bebé con muchas necesidades y tener expectativas irreales sobre la maternidad.

Además, la posibilidad de sufrir depresión postparto igualmente puede aumentar debido a otros problemas no directamente relacionados con el embarazo o con el parto, entre ellos, problemas con la pareja, u otro familiar, dificultades económicas o falta de un sistema de apoyo social.  

Las madres nuevas por lo general muestran una amplia variedad de emociones en los primeros días y semanas después del nacimiento del bebé. Los cambios de humor, los llantos, la ansiedad y la dificultad para dormir son muy normales después de la llegada del nuevo integrante de la familia y dichas respuestas emocionales, sobre las que a menudo se dice que la persona tiene “un poco de depre”, normalmente empiezan dentro de las primeras dos o tres semanas después del parto y pueden durar hasta dos semanas. Sin embargo, cuando los síntomas sobrepasan las dos semanas, especialmente si con el tiempo empeoran en lugar de mejorar, entonces se considera que la afección es una depresión postparto. 

No se ha descubierto ninguna causa clara para este tipo de depresión, pero posiblemente se deba a una combinación de fluctuaciones hormonales, falta de sueño y cambios grandes en el estilo de vida que vienen con el nacimiento del bebé.  

Es fundamental que la mujer con depresión postparto reciba tratamiento, sobre todo si tiene problemas para realizar las tareas cotidianas o dificultad para crear vínculos con el recién nacido. El tratamiento por lo general implica hablar acerca de los sentimientos y las dudas con un especialista, como un psiquiatra o psicólogo que sepa sobre este tipo de depresión.

Los medicamentos antidepresivos también pueden ayudar y varios de ellos son seguros para las madres que amamantan, de modo que los fármacos no interfieren con la lactancia. 

Hacer cambios en el estilo de vida también puede ayudar en la recuperación. Comer sano, evitar el alcohol, hacer ejercicio con regularidad y dormir suficiente pueden mejorar el ánimo y aliviar algunos síntomas de la depresión postparto. Además, se puede consultar con el proveedor de atención médica para saber si existen en la comunidad, grupos de apoyo para madres recientes o redes para padres de familia. 

A veces es difícil para los familiares plantear el asunto de la depresión postparto a una mujer allegada que acaba de dar a luz. No obstante, si crees que tu ser querido enfrenta emociones difíciles después de algunas semanas de haber tenido al bebé, motívala a hablar con el proveedor de atención médica. El tratamiento oportuno de la depresión postparto puede hacer una gran diferencia en la madre y en la familia que formó. 

* Con información de: Mayo Clinic

26 de mayo de 2016, 12:05

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