La destrucción de "Jimmy Magoo"

Jimmy Morales tiene mucho en común con la caricatura de Mr. Magoo. (Ilustración: Soy502)

Jimmy Morales tiene mucho en común con la caricatura de Mr. Magoo. (Ilustración: Soy502)

El Presidente Jimmy Morales es un buen tipo y como le pasa a las personas de buen corazón, asume que los demás también lo son.

Frustración y rabia acompañada de desconcierto es la reacción que le hemos visto cuando se da cuenta de que esto no es así, que la gente es mala y más si tienes un puesto de poder. Se metió a nadar en un tanque lleno de tiburones y él quería moverse cual inocente pececillo.

Un buen tipo. Su discurso bienintencionado parece sincero. La emoción con la que habla, teatral por momentos, encierra un inocente ideal de “hacer las cosas bien”, sea como sea que defina eso en su mente.

Tan genuino parece el sentimentalismo de pastel como los arrebatos de furia. Es raro que dé un discurso sin referirse a “los que le atacan” (críticas lo llaman en Democracia) o a los que conspiran (le han contado) a sus espaldas.

Una vez me dijeron que si el poder es paranoico el poder en manos de la ignorancia lo es a la enésima potencia y nuestro actual dirigente parece cumplir el precepto a cabalidad.

Un buen tipo. Muy amigo de sus amigos…leal…cuando no debe serlo. El hecho de que siga defendiendo a su equipo de comunicación pese a todas las metidas de pata es un buen ejemplo. Si llevas a un cuate a un puesto de gobierno este debería ser el primero en entender que en una crisis política debe ser sacrificado.

Y es que no ha realizado que la política es un juego descarnado. El cuero debe ser grande, el pragmatismo acentuado y la capacidad de reposición extrema. Si te atacan te levantas, sonríes y te das vuelta. Cuanto tengas oportunidad mete el cuchillo (en sentido figurado) hasta el corazón sin dejar de sonreír.

El debilitamiento institucional que está produciendo este buen tipo en el cargo de Presidente es trágico. El abandono del puesto, en un momento en el que el liderazgo es más que requerido, explica mucho de la crisis actual.

Hace menos de dos años escribí un texto sobre las circunstancias en las que Morales fue electo donde le comparaba con Mr. Magoo, ese personaje de caricatura que corto de vista llegaba a los lugares de pura y divertida casualidad.

Terminaba así:

El destino conspiró para que llegara al poder….el problema para los ciudadanos es que no pase como con el bueno de Magoo que en su actividad despreocupada y afortunada, deja siempre un reguero de destrucción a su alrededor.

Siento cada día que pasa que el temor que la inocencia de Morales me despertaba en ese momento se confirma…para nuestro gran pesar.

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17 de mayo de 2017, 05:05

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