Es el turno de los más pequeños y el Divino Desorden

El sábado de Gloria por la mañana recorrió las calles y avenidas del barrio recoleto la procesión del Señor Sepultado infantil y Virgen de la Soledad infantil.
 
Desde 1956 se organiza la procesión de los niños y niñas, el “semillero” como se llama a estos cortejos en donde el protagonismo lo tienen los menores.
 
De la mano de sus padres y abuelitos, los niños reemplazan hoy a los adultos y se hacen cargo de portar las andas procesionales.  Con mensajes fáciles de entender para los pequeños, la procesión infantil salió a las 10:30 horas para regresar a las 13:30 horas al Templo de la Recolección.
 
Aunque el orden, devoción y respeto se mantienen, durante los cortejos infantiles la tónica cambia, y la paciencia y ternura abundan al ver a cucuruchitos y devotas cargadoras de 90 centímetros de altura.
 
Con su ingenuidad y sinceridad, los niños y niñas hacen preguntas y se mantienen atentos a los detalles de la procesión, así como al comportamiento de los mayores. 
 
Fray Miguel Angel Murcia, fundador de las Hermandades de la Recolección, le solía llamar a la procesión infantil un: “divino desorden” en donde las risas infantiles se mezclan con la oración para lograr una de las experiencias más coloridas de la Semana Santa en Guatemala.