Barquín queda inhabilitado para ejercer puestos públicos

Edgar Barquín, el expresidente del Banco de Guatemala, siempre ha sido un hombre serio. Durante la campaña electoral pasada en la que competiría como candidato vicepresidencial sonreía poco en los mítines. Ahora, a pesar de haberse librado de la prisión aunque fue condenado, su semblante era de preocupación y enojo que intentó ocultar.

Previo a comenzar la audiencia donde el juez Miguel Ángel Gálvez, emitió una condena casi simbólica, porque le suspendió la pena de 2 años y 6 meses por el delito de tráfico de influencias, Barquín se enojó porque fue fotografiado esperando la audiencia. “Eso no lo pueden hacer”, refunfuñó. 

Edgar Barquín intentó no ser fotografiado antes de la audiencia donde escuchó la sentencia que le fue suspendida.
Edgar Barquín intentó no ser fotografiado antes de la audiencia donde escuchó la sentencia que le fue suspendida.

Ya en la audiencia, frente a todas las cámaras, fue más cordial, aunque serio. 

Barquín se ganará la vida ahora siendo consultor en materia económica y docente, aseguró en una declaración ofrecida minutos después de escuchar el fallo del juez.

Barquín dijo que la política no será una opción, debido a que el juez también lo inhabilitó para optar a cargos o empleos públicos durante los próximos cinco años.

Barquín, aunque admitió ante el juez haber cometido el tráfico de influencias, deja ver que su confesión fue una especie de estrategia para evitar el desgaste del proceso.

El expresidente del Banguat sigue defendiéndose diciendo: “En mi opinión yo no cometí ningún ilícito penal, pero hay ciertas presunciones que las respeto y acepto la resolución que el juez está emitiendo”.

El expolítico considera que la resolución del juez es un espaldarazo a su opinión. “El juez se ha dado cuenta de que mi caso no es grave, por eso suspendió la pena, lo cual me permite mi trabajar”.

 

16 de septiembre de 2016, 19:09

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