El Acueducto de Pinula: ignorado y abandonado

¿Cuántas veces ha recorrido el boulevard Liberación y la 20 calle de la zona 10 sin notar que a sus orillas se encuentra una pared de piedra con arcos?

Esa pared es el Acueducto de Pinula, una construcción colonial que se encuentra sobre las calles más transitadas de la ciudad de Guatemala.  

El acueducto servía para transportar el agua desde los nacimientos en Santa Catarina Pinula, a través de la ciudad, hasta donde actualmente se encuentra El Trébol

La construcción se realizó sobre el Montículo de la Culebra, una elevación en la tierra que se realizó durante la época prehispánica con el mismo fin. 

Desde 1986 existe un acuerdo ministerial que protege el área de la construcción y sus alrededores, pero no ha logrado evitar el abandono de estos monumentos arqueológicos

Soy502 realizó un recorrido por todas las áreas donde aún se encuentran restos visibles y de los 7 kilómetros que tenía originalmente la construcción y más de la mitad ya no existe. Y gran parte de lo que aún se encuentra de pie, está dentro de propiedad privada. 

Las transformaciones 

Juan Carlos Ramírez, arqueológo del Ministerio de Cultura y Deportes, asegura que muchas partes del monumento se destruyeron durante los terremotos de 1917 y 1918, pero que el resto fue demolido por personas sin conocer su valor. 

Fue eliminado para constuir casas, edificios y caminos. Desde 1986, cuando entró en vigor el acuerdo ministerial que exije su conservación y cuidado,  solo dos denuncias han sido perseguidas por el Ministerio Público

En un caso se solicitó el pago de una multa y en el otro la restauración del área. Ahora se pueden observar trayectos dentro de jardines de casas, parqueos y otros totalmente cubiertos por vegetación. 

La restauración

Según el acuerdo ministerial no se puede trabajar sin autorización en áreas cercanas a los 20 metros de donde se encuentran los monumentos, algo que ocurrió cuando se remodeló la entrada del zoológico La Aurora

Es por eso que actualmente, el zoológico se ha comprometido a restaurar los 230 del acueducto que se encuentran dentro de su propiedad. 

El costo de esa restauración es de 250 mil quetzales. Parte de la restauración es cubrir el monumento con una malla por "razones de seguridad" y para evitar que la gente lo siga dañando. 

Según Maribel Pinto, arquitecta a cargo de la restauración,  dentro del monumento en el área donde corría el agua, muchas personas buscaban refugio para dormir y otras áreas eran utilizadas para realizar graffitis. 

El problema actual es que el Ministerio de Cultura y Deportes no cuenta con la autorización para verificar el estado de las construcciones que se encuentran dentro de propiedad privada, a pesar de que es propiedad estatal. 

 

 

 

 

07 de abril de 2014, 16:04

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