El amigo de pelo amarillo que enseña inglés y tz´ utujil a los niños

Este es Christopher Joseph Walker, maestro de tz´utujil y de inglés en San Pedro La Laguna. (Foto: Armando Quiacaín).

Este es Christopher Joseph Walker, maestro de tz´utujil y de inglés en San Pedro La Laguna. (Foto: Armando Quiacaín).

Tener un espacio público como este da la tentación de exponer o denunciar problemas que nos influyen de manera negativa, como la contaminación de lagos y ríos, desnudamiento de bosques, falta de escuelas y tantos otros males que te hacen perder la cordura al no ver ninguna solución en el horizonte.  Creo que es correcto hacerlo siempre y cuando no nos olvidemos de eventos positivos que están ocurriendo a nuestro alrededor y que nos pueden inyectar altas dosis de optimismo y deseos de hacer bien las cosas.

Hoy quiero hablarles de un “chico maravilla”. Tiene 26 años, es de los Estados Unidos. Llegó a Guatemala atraído por la magia del lago Atitlán hace casi 3 años.  Vino para estudiar algunos meses el idioma castellano. Tiene una licenciatura en enseñanza del idioma inglés, obtenida en la universidad de Georgia. 

El maestro vive como uno más en la comunidad y participa de las festividades y eventos escolares. Aquí, compartiendo con alumnos, compañeros y padres de familia. (Foto: Armando Quiacaín).
El maestro vive como uno más en la comunidad y participa de las festividades y eventos escolares. Aquí, compartiendo con alumnos, compañeros y padres de familia. (Foto: Armando Quiacaín).

Estudiando con maestros locales, empezó a vivir con la gente del pueblo. Vive hospedado en casas en donde come lo mismo que los miembros de las familias.  Aprendió a comer tamalitos, to’om, xeep, q’utuuj, maatz’ (alimentos derivados del maíz). En Navidad también toma ponche de frutas, come tamales picantes, quema estrellitas de colores con los niños. Varias veces lo he visto cargar leña, limpiar terrenos con azadón, cargar sillas y bancas o servir comida en alguna fiesta. Vive como alguien más del pueblo.

Pero lo mejor que hace este chico maravilla es su trabajo con los niños de varias escuelas públicas. Les enseña el idioma inglés a través del tz’utujil. En donde ha estado ha sido el maestro que ha fomentado más el uso del idioma local. Habla con los padres y madres de sus alumnos sobre la importancia de tener viva la lengua materna y de sentirse orgullosos de la identidad propia.  Él ya habla muy bien el tz’utujil y se ha puesto a la tarea de enseñarle a los niños. Irónico: un “gringo” enseñando tz’utujil a los hijos y nietos de los tz’utujiles.

Su trabajo es de altísimo nivel.  En sus clases privadas ha podido enseñar el inglés a algunos de sus estudiantes en solamente nueve meses. Increíble. Lo hablan tan bien que profesores egresados de importantes universidades de Estados Unidos han aplaudido su trabajo. ¿Saben cuánto cobra? En una escuela cobró un quetzal por niño al mes, la escuela tiene alrededor de 110 alumnos. En algunas clases privadas cobra cinco quetzales por hora o unas comidas a la semana, dependiendo de las posibilidades de los padres de sus alumnos. No recibe ayuda de sus padres. Vive con lo que gana y se le nota. Está algo flaquito. Aún así, todavía apadrina a algunos alumnos comprándoles algunos útiles escolares.

Él tendría que quedarse a seguir disfrutando de nuestros paisajes sobre su vieja bicicleta, seguir haciendo amigos, pero dice que necesita aprender algo más en su país para luego volver con un poco más de conocimientos y compartir con nuestra gente. En julio se va para una maestría. Ya lo aceptaron en la universidad de su estado. Estudiará con un crédito que según sus cálculos lo irá a pagar en varios años trabajando duro. Después de eso, regresará a la tierra tz’utujil.  

Te vamos a extrañar mucho señor Christopher Joseph Walker. Te deseamos una larga vida llena de alegrías. Nuestra gente te seguirá esperando, amigo de pelo amarillo.

03 de abril de 2014, 21:04

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