El cepo nunca es culpa del otro

A nadie le gustan los cepos, pero han sido útiles para hacer cumplir las normas de tránsito referentes a los espacios donde es permitido, o no, estacionar. (Foto: Nuestro Diario).

A nadie le gustan los cepos, pero han sido útiles para hacer cumplir las normas de tránsito referentes a los espacios donde es permitido, o no, estacionar. (Foto: Nuestro Diario).

Resulta que de todos modos no es su culpa. El sábado 8 de marzo se suscitó un extraño evento. Once personas sufrieron la colocación de cepos en sus vehículos por haber estacionado en lugares prohibidos

No entraré a discutir la constitucionalidad de la multa o la forma de coacción que el cepo implica, sino a lo que originó tal osadía municipal, si se me permite el sarcasmo. 

Resulta que los afectados montaron una protesta por haber sido sancionados, basados en el argumento que son estudiantes de la Universidad Mariano Gálvez y por tanto, era culpa de la Universidad por no tener parqueos suficientes y casi que ellos, pobres estudiantes, no podían ser multados pues no llegarían a clase si no fuera gracias a que las calles están y pudieron parquear allí. 

Al final, el rótulo de no estacionar o la línea roja, según la perspectiva de los estudiantes, debe ser dispensada si ellos tienen una razón suficiente que la invalide en cuanto a ellos. 

No puede alegarse que "tenía necesidad de" para violar una norma, como tampoco es válido argumentar que "yo violé la norma porque el otro hizo mal algo"
Mario E. Archila
, abogado tributarista

Imposible de concebir esa noción de irresponsabilidad en la vida en sociedad. La existencia de normas de conducta, sociales y legales, no es más que un mecanismo que permite la mejor interacción entre nosotros, los seres humanos. 

Las necesidades no son un elemento válido para establecer normas de conducta. Es más, muchas de las normas de conducta está dadas para evitar abusos a otros derivados de mi sed de satisfacer mis propias necesidades. Si no fuera así, robar, mentir o violar no serían conductas incorrectas o indeseables. 

Es así que si bien los estudiantes tenían razón en decir que la Universidad Mariano Gálvez es culpable de aceptar más alumnos que capacidad instalada para albergarlos, eso no inhibe la aplicación de la norma de estacionarse o no en ciertas áreas. Es así que no puede alegarse que "tenía necesidad de" para violar una norma, como tampoco es válido argumentar que "yo violé la norma porque el otro hizo mal algo". 

La responsabilidad de actuar dentro de los cánones de las normas es personal. Mi derecho termina donde empieza el tuyo y las normas están para acordarnos dónde empieza el tuyo y termina el mío

10 de marzo de 2014, 23:03

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