El copy + paste es problema de Guatemala, no sólo de Baldizón

Manuel Baldizón presentó el lunes pasado un libro titulado "Rompiendo Paradigmas" y lo anunció con vallas en las principales calzadas de la ciudad. Luego se descubrió que prácticamente todo el documento está plagiado. (Foto: Esteban Biba/Soy502) 

Manuel Baldizón presentó el lunes pasado un libro titulado "Rompiendo Paradigmas" y lo anunció con vallas en las principales calzadas de la ciudad. Luego se descubrió que prácticamente todo el documento está plagiado. (Foto: Esteban Biba/Soy502) 

Copiar y pegar. El vicio de la mediocridad estudiantil es ahora el tema de cuchicheo político más reciente

El señor Manuel Baldizón (me niego a de dirigirme a él con cualquier grado académico que diga ostentar) ha sido descubierto en lo que no es más que un fraude. El supuesto libro que escribió, lleno de plagios

El plagio de Manuel Baldizón es un reflejo de nuestra sociedad. Nuestra mediocridad debe ser grande para que alguien que pretende dirigir un gobierno, caiga en algo tan burdo.
Mario E. Archila
, abogado tributarista

Sin embargo, permítame plantearle el cuestionamiento a usted, de cuántas veces al día cae en similares fraudes al ocultar la verdad o frontalmente mentir, al buscar evadir su realidad y su responsabilidad, al caer en prácticas deshonestas en su trato con los demás. 

El pegamento de una sociedad es la confianza que uno tiene en el otro, en el vecino. Las prácticas fraudulentas destruyen dicho pegamento y se derrumban, como castillo de cartas las sociedades. 

¿No es una práctica extensamente difundida en el país la infidelidad, la mentira, la hipocresía?

Da pena que un dirigente político pretenda hacerlo. La misma pena que da cuando uno descubre la mentira en el otro. 

No se pueden sostener amistades, familias, negocios, autoridades si nuestros comportamientos nos han enseñado a desconfiar de todos y cada uno de nuestros vecinos. La confianza se logra por pequeñas y reiteradas acciones:

1. Conducirse con la verdad

2. Cumplir lo ofrecido

3. Aceptar la responsabilidad. 

¿Está usted dispuesto?

26 de enero de 2014, 22:01

cerrar