El hombre que me enseñó a buscar relaciones que suman

Las charlas que Ricardo Alejos llegó a impartir a mi colegio tuvieron un profundo efecto en mí. Nunca olvidé cómo él logró superar una enorme tragedia personal y convertir lo sufrido en enseñanzas de vida. (Foto: Facebook).

Las charlas que Ricardo Alejos llegó a impartir a mi colegio tuvieron un profundo efecto en mí. Nunca olvidé cómo él logró superar una enorme tragedia personal y convertir lo sufrido en enseñanzas de vida. (Foto: Facebook).

Nunca olvido a un personaje que apareció de manera inesperada en una etapa importante de mi formación, en plena adolescencia. Fue en segundo básico cuando informaron en el colegio sobre unas charlas a las que debíamos asistir obligatoriamente en tres fechas distintas.

Al escuchar el apellido algo se hizo familiar en mi memoria pero no sabía el motivo. Luego del primer día de exposición tuve claro el por qué. El expositor se llamaba Ricardo Alejos y luego de iniciar la conferencia con una introducción personal muy dinámica, logró captar la atención de más de 300 adolescentes de primero básico a quinto bachillerato por más de una hora, lo cual ya era una proeza monumental.

Ricardo Alejos David, a la izquierda, con sus padres, y su hermano Horacio, a la derecha. (Foto: Facebook)
Ricardo Alejos David, a la izquierda, con sus padres, y su hermano Horacio, a la derecha. (Foto: Facebook)

Lo que alcanzara a contar o hacer después de eso sólo sumaba pues ya se había ganado mi respeto. Había escuchado su historia antes por unos conocidos en común. Me quedó impregnado el relato de un incidente que Alejos describió magistralmente y marcó su vida. Nos contó cómo había perdido en un mismo día, en un instante fulminante, a varios miembros de su familia más cercana --sus dos padres y su abuela materna-- cuando un carro a toda velocidad aplastó el automóvil en el que viajaban y que él mismo conducía. Milagrosamente él sobrevivió, aunque muy malherido.

El padre de Ricardo Alejos era gobernador de Retalhuleu. El accidente donde él y su esposa perdieron la vida apareció en portada de los principales diarios del país. (Foto: cortesía Horacio Alejos David).
El padre de Ricardo Alejos era gobernador de Retalhuleu. El accidente donde él y su esposa perdieron la vida apareció en portada de los principales diarios del país. (Foto: cortesía Horacio Alejos David).

Este terrible acontecimiento cambió su vida por completo. Relató todos los detalles de su duelo: su estado de ánimo se derrumbó, su trabajo quedó relegado y lo perdió todo, hasta tocar fondo. Pero lo más impactante para mí fue lo que vino después: cómo superó todos sus problemas y llegó a ser más exitoso y feliz que nunca antes, obviamente siempre extrañando a su familia pero ya de una forma sana. Nos explicó cómo había perdonado al conductor del otro carro y cómo se había transformado en la mejor versión de él a la fecha.

Posterior a este proceso, Alejos se convirtió en un empresario próspero y se dedicó a ayudar a otros a superar períodos intensos de depresión. Algo curioso fue que decidió adoptar a jóvenes en edades a las que difícilmente serían integrados a una nueva familia y les brindó educación, guía y cariño. Ahora daba testimonio de sus modelos de reenfoque y superación, pero no sólo con palabras, sino respaldando el discurso con obras, acciones y resultados cotidianos. Todo esto me enganchó.

Ricardo Alejos superó su duelo y se ha dedicado a apoyar a personas que atraviesan períodos de intensa depresión. (Foto: cortesía Horacio Alejos).
Ricardo Alejos superó su duelo y se ha dedicado a apoyar a personas que atraviesan períodos de intensa depresión. (Foto: cortesía Horacio Alejos).

Una parte muy importante de las exposiciones de Alejos se centró en la importancia de rodearse de personas que agreguen valor y eliminar a todas las que resulten "tóxicas" en tu entorno. Al decir "tóxicas", el conferencista quería señalar el efecto nocivo para el organismo de una sustancia; una que por el sólo hecho de estar cerca produce reacciones degenerativas y en situaciones extremas, la muerte. En el caso de relaciones tormentosas o destructivas, estas personas pueden provocar la muerte en vida que es mucho peor. Por desgracia, es difícil encontrar estas relaciones positivas, pues hay más personas tóxicas en el mundo.

Años de experiencias y de poner en práctica este criterio me han enseñado que Alejos tenía mucha razón. El primer paso para superar la energía negativa del entorno es reconocerla y luego blindarse contra ella. Hay ocasiones en que no podemos apartar completamente esas relaciones "tóxicas", en particular cuando están dentro de la propia familia. Sin embargo, es posible aprender a manejarlas, incluso a responder a esa toxicidad con una actitud sana, cordial y hasta productiva que saca de balance a estos personajes.

Por 20 "tóxicos" en el camino habrá uno positivo, pero crear, cultivar y construir con estas relaciones positivas llena más y genera un impacto de una magnitud que opaca el resto.
Andrés Fonseca
, triatleta

Recientemente pasé por una muy mala experiencia de este tipo. En una situación que debía beneficiar a dos partes, prevaleció el deseo de perjudicar sobre el de construir y se truncó un pequeño proyecto. Lo más difícil no fue entender que la idea no prosperara, sino la naturaleza detrás de las acciones. Pero recordé lo aprendido en mi adolescencia y crecí. De hecho aparecieron otras opciones de mucho más valor, pero de haberme dejado intoxicar por la cólera o el dolor, posiblemente las habría dejado pasar de largo.

Ricardo Alejos siguió con su vida, nunca más lo vi, pero del infierno que pasó, salió airoso, tocó, transformó y aportó a muchísimas vidas. Hoy en el recuerdo, lo sigue haciendo conmigo.

03 de febrero de 2014, 01:02

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