El Salvador y Costa Rica celebran hoy elecciones históricas

El candidato presidencial del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), tras votar junto a su esposa, Margarita Villalta, en San Salvador. (Foto: EFE)

El candidato presidencial del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), tras votar junto a su esposa, Margarita Villalta, en San Salvador. (Foto: EFE)

Dos países centroamericanos, El Salvador y Costa Rica, celebran hoy elecciones que tienen una resonancia histórica para los partidos que han ostentado el poder en ambos países durante los últimos cuarenta años.

En El Salvador, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, postula a un dirigente histórico, Salvador Sánchez Cerén, quien podría convertirse en el primer ex comandante guerrillero que se convierte en presidente. En Costa Rica, una derrota del Partido Liberación Nacional, que gobierna desde 2006, podría marca el fin simbólico de un sistema bipartista que se ha alternado en el poder desde 1980.

Norman Quijano, candidato presidencial por el partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista, Arena. (Foto: EFE/Roberto Escobar).
Norman Quijano, candidato presidencial por el partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista, Arena. (Foto: EFE/Roberto Escobar).

El Salvador divide por tres

Las encuestas electorales salvadoreñas le dan la ventaja al candidato de la izquierda, Salvador Sánchez Cerén, el actual vicepresidente. Si este antiguo dirigente guerrillero se alza con la victoria hoy, daría inicio al segundo gobierno del FMLN, quien derrotó al partido tradicional de derecha Alianza Republicana Nacionalista, Arena, en 2009, quien había gobernado ininterrumpidamente desde 1989. En ese entonces la propuesta del FMLN era mostrarse como una opción política diferente pero moderada, al presentar a un candidato ajeno al conflicto armado, el entonces periodista, Mauricio Funes.

La reciente acusación contra Francisco Flores, a quien la Fiscalía acaba de congelar sus bienes, acusado de la malversación de 10 millones de dólares donados por Taiwan, ha golpeado las posibilidades de Arena.
La reciente acusación contra Francisco Flores, a quien la Fiscalía acaba de congelar sus bienes, acusado de la malversación de 10 millones de dólares donados por Taiwan, ha golpeado las posibilidades de Arena.

La oposición de derecha ha reaccionado a la candidatura de Sánchez Cerén con alarma, pues considera que un segundo triunfo del FMLN, encabezado además por un liderazgo histórico, significaría una radicalización de las actuales autoridades, que no han realizado en el país cambios de calado, salvo el impulso de políticas de asistencia social.

Para enfrentar a Sánchez Cerén, Arena presenta a Norman Quijano, un hombre de 67 años que ofrece militarizar la seguridad pública para hacer frente a la criminalidad, hacer reformas en presidios y utilizar los cuarteles para crear actividades donde ocupar a los "ninis", es decir los jóvenes que ni trabajan ni estudian. La tregua entre pandillas que ha contribuido a bajar la tasa de homicidios en El Salvador también podría verse afectada pues Quijano la ha calificado como un "pacto del mal". 

Los votos que Tony Saca pueda obtener serían importantes si se disputa una segunda vuelta, pues queda la duda si los capitalizaría Arena, ya en una lucha cuerpo a cuerpo ante el FMLN.
Los votos que Tony Saca pueda obtener serían importantes si se disputa una segunda vuelta, pues queda la duda si los capitalizaría Arena, ya en una lucha cuerpo a cuerpo ante el FMLN.

Una de las grandes dudas que plantean los comicios de hoy en El Salvador son los resultados que obtendrá el empresario radial y ex presidente Antonio Saca, quien fue expulsado de Arena tras la derrota electoral de 2009. Tony Saca encabeza una coalición de tres partidos, Moviento Unidad, donde se ha aglutinado la disidencia de Arena. Un buen resultado de Saca pondría en peligro el tradicional bipartidismo del vecino país.

Lo más previsible sin embargo, es que no haya un resultado definitivo hoy y que la presidencia salvadoreña se dispute en segunda vuelta en el mes de marzo.

Los partidos ticos pagan el precio de la corrupción

Una sola cosa se puede afirmar en este momento respecto a las elecciones en Costa Rica: estos comicios pueden poner fin la alternancia de las dos fuerzas políticas tradicionales, Liberación Nacional y el Partido de Unidad Social Cristiana, PUSC.

El candidato de Liberación Nacional, Johnny Araya, ha sufrido la erosión provocada por los escándalos de corrupción del gobierno de Laura Chinchilla.
El candidato de Liberación Nacional, Johnny Araya, ha sufrido la erosión provocada por los escándalos de corrupción del gobierno de Laura Chinchilla.

El gran perdedor de estas elecciones podría ser Jhonny Araya, el candidato que postula Liberación Nacional y quien ha cosechado el desgaste generado por los escándalos de corrupción del gobierno de Laura Chinchilla, quien enfrenta a tres rivales de cuantía, que se encuentran prácticamente en empate técnico en el segundo lugar: José María Villalta, carismático candidato del Frente Amplio, una coalición de izquierda; Luis Guillermo Solís del Partido de Acción Ciudadana; y Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario.

El candidato presidencial costarricense del partido Movimiento Libertario, ML, Otto Guevara, habla con la prensa tras votar, durante la jornada de elecciones presidenciales, en San José, Costa Rica. (Foto: EFE)
El candidato presidencial costarricense del partido Movimiento Libertario, ML, Otto Guevara, habla con la prensa tras votar, durante la jornada de elecciones presidenciales, en San José, Costa Rica. (Foto: EFE)

Si salen derrotados hoy, los liberacionistas iniciarían un proceso de debilitamiento que ya golpeó al PUSC reduciendo su relevancia política, tras las acusaciones de enriquecimiento ilícito que colocaron bajo investigación judicial a dos ex presidente: Rafael Calderón y Miguel Ángel Rodríguez. Si Villalta o Guevara logran colocarse en segunda vuelta, Costa Rica, un país de larga tradición centrista, podría estar apartándose, ya a la izquierda, ya a la derecha, de ese justo medio donde muchos costarricenses se habían sentido cómodos.

José María Villalta, abogado y ambientalista, encabeza una coalición de izquierda. (Foto: EFE)
José María Villalta, abogado y ambientalista, encabeza una coalición de izquierda. (Foto: EFE)

Según los sondeos, ninguno de los candidatos costarricenses cuenta con el respaldo suficiente para alcanzar el 40% de los votos que resolvería las elecciones en primera vuelta. Es posible entonces que los electores deban darse cita nuevamente en las urnas el primer domingo de abril.

 

 

 

 

 

 

 

 

02 de febrero de 2014, 10:02

cerrar