A sus 22 años este emprendedor ya había fundado seis empresas

Daniel Acosta tiene 22 años y en su corta vida ha fundado seis empresas. Es dueño de Mezcal Marcavidas, empresa que factura mensualmente un poco más de 12 mil dólares al mes, (alrededor de 90 mil quetzales), tiene una empresa de ropa, una productora agrícola, una agencia de estrategias de tecnología, una agencia de formación de personalidades y una asociación civil. 

El emprendedor mexicano es conocido también por ser el coach transformacional más joven de México. Es parte del equipo en el centro de coaching Leadlife México. 

  • MIRA AHORA: 

¿Cómo logró Acosta construir este pequeño grupo empresarial en menos de cinco años? Su secreto, que en realidad no lo es, pues él lo comparte en sus conferencias con aproximadamente 400 personas mensualmente, es una mezcla de riqueza económica, inspiración y cambio en su entorno social.

Para Daniel, la diferencia entre quién logra avanzar y quién se queda con sus sueños en el papel es clara. Los primeros tienen una visión y están dispuestos a pagar el precio.

Hay momentos en los que te cuestionas todo, pero tienes que saber lo que es importante para ti y estar dispuesto a dar todo por lograrlo.
Daniel Acosta
, emprendedor

Acosta sabe lo que es pagar el precio. A sus 18 años tuvo que costear la mitad de su carrera universitaria, para lo cual tenía que generar ingresos mensuales que muchos mexicanos con un sueldo base no alcanzan.

Para lanzar el mezcal se fue durante un mes a diferentes sitios de Oaxaca para recolectar muestras, aprender sobre la elaboración de la bebida y de paso encontrar a su ahora maestro mezcalero.

Llegar a las metas tiene que ver con el sacrificio, pero también con crear un bien para las personas que apuestan por un emprendimiento. Así lo entiende Daniel Acosta, razón por la cual algunos de sus negocios tienen un componente social.

Negocios con alma

“Lo que yo hago en mis cursos y en los proyectos en los que trabajo es generar patrones de conocimiento para abrir posibilidades de pensamiento. Es decir, entender que los negocios tienen alma. Al principio puede parecer que no tienen ni pies ni cabeza, pero si tienen alma, valen la pena”, dice Acosta. 

La suma del alma del proyecto más la visión del emprendedor es lo que determina el éxito de un emprendimiento, sea de la naturaleza que sea.

*Con información de Entrepreneur

05 de diciembre de 2016, 17:12

cerrar