En Guatemala anulan el juicio; en Estados Unidos la premian

En marzo la jueza Yassmín Barrios fue reconocida por el gobierno estadounidense por su trabajo en el juicio por genocidio. La fotografía al momento que Michelle Obama, primera dama de Estados Unidos, le entregara el premio.  (Foto: AFP)

En marzo la jueza Yassmín Barrios fue reconocida por el gobierno estadounidense por su trabajo en el juicio por genocidio. La fotografía al momento que Michelle Obama, primera dama de Estados Unidos, le entregara el premio.  (Foto: AFP)

Hace algunos días, leí sobre la premiación en Estados Unidos de la jueza Yassmin Barrios. Se le entregó uno de los diez premios anuales que el gobierno estadounidense concede a “Mujeres con Valentía” de todo el mundo. Se argumenta que la razón por la que le entregaron este premio es que, en el juicio por genocidio contra Ríos Montt, le dio voz a miles de indígenas ixiles y sentó un precedente para futuros casos de genocidio a nivel mundial.

Primero, me parece una desfachatez si se considera que el juicio, que concluyó con la sentencia de 80 años de cárcel para el ex mandatario, fue declarado nulo tan solo diez días después por la Corte de Constitucionalidad debido a errores en el proceso. ¿Cómo se puede sentar un precedente para juicios por genocidio a nivel mundial si hubo errores fundamentales en el debido proceso y además, la sentencia fue anulada por la corte de última instancia en el país?

Además, fue un juicio en donde claramente la comunidad internacional y ciertos grupos interesados estaban siguiendo su agenda política. Me pregunto, ¿cómo se puede premiar a una jueza que ejemplificó perfectamente la aberración de cuando la política y el sistema de justicia se fusionan? Independientemente de si hubo genocidio o no (que aunque a nivel nacional no hay consenso al respecto, en el extranjero ya está dado por hecho), ¿quién es la comunidad internacional para premiar a jueces cuyos procesos han sido cuestionados por el mismo sistema guatemalteco?

Como dicen que una imagen dice más que mil palabras, sólo con ver las imágenes del juicio, en donde una exagerada cantidad de personas en la audiencia eran evidentemente extranjeras, se puede apreciar el carácter internacional de este proceso. Y si además se toman en cuenta las fotografías que circularon en donde la jueza aparece desayunando con miembros de ONGs españolas luego del juicio, el punto queda más que claro. Ahora, con la imagen de Michelle Obama aplaudiendo al lado de Yassmin Barrios, ya no me queda ninguna duda.

Hablar de la soberanía del país está de más. En Guatemala no la conocemos y, cada vez más, creo que nunca la hemos conocido. Ni nosotros la exigimos, ni ellos la respetan. Al país entran millones de euros y dólares de la cooperación internacional; unos financian al Estado y otros a ONGs en contra del Estado. Los guatemaltecos comunes y corrientes no vemos ni un centavo pero sí sufrimos las consecuencias de tener un sistema político dictado por lo que dicen extranjeros que poco conocen de la realidad de nuestro país.

Tienen causas a las que le inyectan cantidades exageradas de dinero. Pero lo que no ven es que los que se encargan de ejecutarlas no tienen NINGÚN incentivo de resolver nada porque cuando se acaba el problema, se acaba el financiamiento.

Tengan razón o no en ciertas cosas, a mí me sigue molestando que la comunidad internacional se adjudique el derecho de aplaudir, condenar, fomentar y limitar lo que le da la gana en nuestro país. Y mientras tanto, no podemos hacer nada porque estamos en su bolsillo. 

07 de marzo de 2014, 18:03

cerrar