Escándalo en la Iglesia: el sacerdote de Salcajá confiesa un desliz

Estas fotografías del padre José Antonio Molina, párroco de Salcajá, y una señorita, fueron tomadas en un restaurante de Retalhuleu. (Foto: redes sociales/vía Gustavo Rodas).

Estas fotografías del padre José Antonio Molina, párroco de Salcajá, y una señorita, fueron tomadas en un restaurante de Retalhuleu. (Foto: redes sociales/vía Gustavo Rodas).

Un escándalo sacude a los fieles católicos del Occidente de Guatemala: el padre José Antonio Molina, sacerdote de Salcajá, está en el ojo del huracán desde el 9 de noviembre pues la página en Facebook “Estabien estamal” difundió unas fotografías donde se le observa besando a una señorita.

Esta situación ya se ventiló también en los medios de comunicación de Occidente y ha creado polémica entre los cibernautas y los feligreses del departamento.

El sacerdote ha ofrecido su versión del incidente, que califica como "un acto de imprudencia e ingenuidad" de su parte.

“Yo a esta señorita la acompañé desde hace un año en un proceso de discernimiento espiritual", explicó Molina. "Al cabo de este proceso ella me invitó como signo de agradecimiento a un almuerzo y estando ahí, pues ella también como signo de agradecimiento me pidió un beso al cual yo accedí. Ahí está mi imprudencia e ingenuidad”, indicó Molina, quien es originario de Génova, municipio costero de Quetzaltenango y desde hace 6 años se desempeña como párroco de Salcajá.

Esta es la Iglesia de Salcajá, donde es párroco el padre José Antonio Molina. (Foto: Gustavo Rodas)
Esta es la Iglesia de Salcajá, donde es párroco el padre José Antonio Molina. (Foto: Gustavo Rodas)

El encuentro entre el sacerdote y la señorita ocurrió en un restaurante de Retalhuleu, explicó Molina. “Pienso que había gente de Salcajá en el restaurante. Se aprovecharon e hicieron las fotos. No creo que esto haya sido compuesto. Aparte por el trabajo parroquial que uno hace, no a todos les caigo bien, hay muchas personas que se aprovechan de esto para difamarme” añadió.

Según la Iglesia Católica los sacerdotes deben cumplir con los votos de castidad, obediencia y pobreza. “Soy un hombre de fe y siento que este es un paso de Dios en mi vida. Nada se mueve sin que sea por el poder de Dios y Él me quiere dejar el mensaje de ser más prudente y comprometido. Me ha llevado a rezar más y a saber con qué gente estoy. He recibido el apoyo de muchas personas de mi parroquia”, concluyó.

Al consultarle acerca de su cargo religioso, Molina indicó que ignora qué va a pasar. “Aun no lo sé, está en un proceso. Mi obispo y sus asesores serán quienes determinen esto”.

Información y video de Gustavo Rodas

12 de noviembre de 2015, 17:11

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