Los que escribieron la Historia

Otto Pérez Molina ya no es el Presidente de Guatemala. Roxana Baldetti está recluida en el Centro Preventivo Santa Teresa, donde no tiene las comodidades que recibió durante su breve estadía en el Cuartel de Matamoros.

Se ha doblado la página al episodio de “mano dura, cabeza y corazón”, con una velocidad de vértigo. Ex mandatario y ex segunda de a bordo, además de algunos integrantes de su equipo, están sindicados de un variopinto de delitos. Que si La Línea. Que si IGSS-Pisa. Que sí Caso Redes.  Los que escribieron la Historia estaban atentos de todo lo que ocurría en esta administración.

En los últimos meses el país ha mostrado todos sus rostros. El mejor, el de las manifestaciones pacíficas: las multitudinarias, como las del 16M o 27A; las de menor escala en todos los rincones del país y las de pocas personas, como las mujeres que abuchearon al entonces mandatario en Quiché o al salir de un iglesia. La cara más desagradable: la de la corrupción reinante. No es motivo de alegría, ni de orgullo, que haya tantos ex funcionarios detrás de las rejas.

O que pesen acusaciones sobre personas que aspiran ser electos a cargos de función pública. Pero los que escribieron la Historia se encargaron que de cara al mundo ganara el mejor de nuestros semblantes.

Esta Guatemala renacida y en plena primavera, tiene una cita con las urnas el domingo. Tremenda responsabilidad para los electores porque las reglas de juego son las mismas. No se reformó la Ley Electoral y de Partidos Políticos y habrá que votar de nuevo por aquellos a quienes nos imponen  organizaciones partidarias poco democráticas que dependen de la popularidad de caciques. De esos señores feudales que han favorecidos los intereses de sus simpatizantes por encima de los de la mayoría. De aquellos que, como explica la Comisión Internacional contra la Impunidad en su informe “El Financiamiento de la Política en Guatemala”, desde sus alcaldías o diputaciones constituyen “redes político-económicas ilícitas de carácter regional”.

Salir de organizaciones tan añejas y tan corruptas no será fácil. Los que escribieron la Historia, por eso, saben que #EstoApenasEmpieza. La revolución democrática que añoramos, parte de empezar de cero y apostarle a dirigentes éticos, honrados y capaces. Idóneos, como dice el Artículo 113 de la Constitución. Los hay, por montones. Los vimos salir a la calle desde abril.

El país es un ejemplo para el mundo. ¿Un “grupito” no quería que los congresistas entraran al hemiciclo a cumplir con su trabajo este martes 1 de septiembre para retirarle el derecho de antejuicio a Pérez Molina? No hubo problema. Las rosas blancas, las botellas de agua y la valla humana lograron su cometido y los diputados, que apenas y han ido a trabajar este año, estaban casi puntuales en el pleno. Los que escribieron la Historia estaban vigilantes y el #ExijoMis105Votos fue superado por 27 más. 

Y esos, los que escribieron la Historia, somos todos. Los que acudieron a las plazas. Los que no pudieron ir pero estaban atentos de todo lo que ocurría. Los que alzaron su voz  por primera vez. Los que han perdido el miedo. Los que inventaron hashtags. Los que convocaron por Facebook. Los que escribieron tuits. Los que celebraron en sus casas. Los que quemaron cohetes o ametralladoras. Los que no piden venganza, sino justicia. Todos merecemos una mejor Guatemala y aunque sabemos que el camino por recorrer aún es largo  estamos claros que, detrás nuestro, han quedado grabadas huellas de un caminar colectivo. La Patria nos acompaña. 

 

03 de septiembre de 2015, 18:09

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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