¿Por qué esperar tanto, Vicepresidente?

Jafeth Cabrera ha enfrentado señalamientos por la casa donde vive en la zona 14. (Foto: Alejandro Balán/Soy502).

Jafeth Cabrera ha enfrentado señalamientos por la casa donde vive en la zona 14. (Foto: Alejandro Balán/Soy502).

Esta administración se inauguró con un desgaste innecesario (el “affaire” Adriatika) y ha mantenido firme su tendencia de generarse dolores de cabeza donde a veces nos los hay, gracias a una lamentable estrategia de comunicación, a lo mejor inexistente.

Abundan los ejemplos en ocho meses y medio. La tónica parece ser contestar lo que no se debe o responder con evasivas, enojo y/o silencio, lo que tendría que ser aclarado de inmediato. 

El tajante “ya no hablaré más del asunto” al final del mensaje en que el presidente Jimmy Morales informó acerca de la vinculación de su hijo y de su hermano en el caso Botín Registro de la Propiedad será una decisión que lamentará, más temprano que tarde.

 

Lee aquí: Jimmy aclara la presunta implicación de su familia en un caso de corrupción

La ciudadanía y la opinión pública, con todo derecho, pedirán su reacción y comentarios en cada una de las etapas que vengan. Y la mejor de las recomendaciones que puede dársele al mandatario es que conteste con claridad a todas las preguntas que se le formulen, para no dejar sembradas más dudas o suspicacias.

El país ya no está para eso. La Guatemala de 2016 no es la misma que la de 2014. La ciudadanía ya demostró que su voz y sus reclamos tienen efecto.  Y que no tiene paciencia para rodeos dubitativos o para palabreríos vacuos. Así las cosas, era insostenible la actitud adoptada por el vicepresidente Jafeth Cabrera de no decir con claridad cuánto pagaba de alquiler en la casa en la que vive en la zona 14. Este episodio se manejó mal desde el inicio.

Primero, negó que viviera allí. Error. Después, reaccionó airadamente cada vez que el tema salió a colación. Gran error. Y al fin, luego de semanas de ambigüedad que lo único que causaron fue una mayor erosión en su imagen, la vicepresidencia presenta a la opinión pública un comunicado en que el arrendatario da a conocer que la renta que paga el ex rector de la Universidad de San Carlos es de Q30 mil mensuales. No estoy segura de si esta revelación apaciguará los ánimos, pero sí estoy convencida de que la información se da a conocer dos o tres semanas tarde. Cuando el daño está hecho. El autodaño.

Además: Con esta carta Jafeth intenta justificar su onerosa vivienda

La nuestra es una sociedad herida y escandalizada por acusaciones de corrupción aquí y allá. El binomio Pérez – Baldetti salió del Ejecutivo a golpe de plaza, acorralado por un hasta entonces impensable actuar justicia. Este gobierno, como todos sabemos, llegó aupado por el "ni corrupto ni ladrón" de su lema de campaña.  Y la única manera de garantizar que no se es ni uno (corrupto) ni lo otro (ladrón) es siendo aliado número uno de la transparencia. Léase: sin evasivas, sin respuestas a medias, sin enojos innecesarios.

¿No hay nada que ocultar? Perfecto. Entonces dejen de actuar como si lo hubiera. Ahórrense dolores de cabeza. Es momento de dar un giro de 180 grados y diseñar la política y la estrategia de comunicación que sus electores merecen. Ya es tiempo. Están aún a tiempo. Antes de que se les acabe el tiempo.

29 de septiembre de 2016, 09:09

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