En Estados Unidos, Jairo Orellana se aferra a sus propiedades

El narcotraficante guatemalteco, quien fue extraditado a EE.UU. mantiene la defensa de sus propiedades en Guatemala. (Foto: EFE)

El narcotraficante guatemalteco, quien fue extraditado a EE.UU. mantiene la defensa de sus propiedades en Guatemala. (Foto: EFE)

El narcotraficante guatemalteco Jairo Orellana Morales, alias “El Pelón”, no sólo tiene ojos y oídos en Guatemala. Esos ojos y oídos también le visitan en la Cárcel Regional Rappahannock, en Virginia, EE.UU., donde está recluído después de su extradición desde Guatemala el pasado 24 de julio.

El 3 de agosto, una corte de Washington, en el Distrito de Columbia, autorizó que Orellana Morales recibiera visitas del abogado guatemalteco Mauricio Berreondo Lee, a solicitud del abogado del guatemalteco en EE.UU., Rubén Oliva. Aprobó la petición la jueza Collen Kollar-Kotelly, quien lleva el caso del guatemalteco y, en un proceso separado también por narcotráfico, de los hermanos Eliú y Waldemar Lorenzana Cordón, y el padre Waldemar Lorenzana Lima. 

Berreondo, quien representó a Orellana Morales en su proceso de extradición, mantiene la defensa de su cliente en relación con un caso de extinción de dominio que también involucra a su familia, según Rojas le explicó a la corte estadounidense.

LEE: Jairo Orellana dejó 15 propiedades a nombre de familiares y amigos

“El señor Berreondo necesita reunirse con su cliente en relación con este importante proceso legal en Guatemala”, dijo el abogado en el oficio número 11 del expediente 1:13-CR-00189.

Credenciales del abogado guatemalteco Mauricio Berreondo, quien mantiene la defensa de las propiedades de Jairo Orellana.
Credenciales del abogado guatemalteco Mauricio Berreondo, quien mantiene la defensa de las propiedades de Jairo Orellana.

Desde el 28 de mayo de 2014, la familia de Orellana Morales incluye a su esposa, Marta Julia Lorenzana Cordón, hija de Lorenzana Lima y hermana de los Lorenzana Cordón. Ella, los hermanos y algunos amigos de Orellana Morales heredaron sus propiedades, según el Ministerio Público.

Sin embargo, la evidencia que la defensa del procesado le presentó a la corte estadounidense para autorizar las visitas de Berreondo es un acta que describe como afectada sólo a Débora Esperanza Orellana Morales, hermana del procesado. El acta, en el expediente del Ministerio Público MPEXTINCIÓN/2013/0015-RL, revela que en 2005, Orellana Morales “le dona como muestra de cariño” a su hermana los derechos de una manzana de la finca “Lobo Doña María y Juan de Paz”, en la aldea Doña María, en Gualán, Zacapa. 

La manzana equivale al 1.5% del tamaño de la finca que, para efectos fiscales, fue valorada sólo en cien quetzales. Según el documento, el inmueble colinda con otras propiedades de la hermana del procesado y otro hermano, Gerardo Orellana Morales. La propiedad está sujeta a una medida cautelar de inmovilización desde noviembre de 2014, seis meses después de que “El Pelón” fue capturado en la aldea García, a pocos kilómetros de Doña María, donde supuestamente tiene una residencia, según fuentes locales en Zacapa.

El acta sólo describe en detalle la propiedad en Doña María, pero Orellana Morales es sujeto al embargo de al menos 15 propiedades desde 2014. El documento sí destaca que hay 11 resoluciones al respecto, expediente que consta de 288 folios, y fue adjuntado como evidencia para justificar la solicitud de que Berreondo pudiera visitar a Orellana Morales. De esa cuenta, la jueza instruyó al Servicio de Mariscales de EE.UU., bajo la custodia de quien está Orellana, que se permita las visitas al abogado guatemalteco. 

El procesado guarda prisión con al menos otros mil 100 reos, la población interna promedio en la citada cárcel. Los reos pueden recibir un máximo de una visita semanal por teleconferencia o video, de 45 minutos. El portal de la prisión no especifica si los abogados tienen un tratam

iento distinto. De lo contrario, Berreondo sólo podrá hablar con su cliente por medio de una pantalla y un micrófono.

Entre 2014 y 2015, Berreondo también representó a la guatemalteca Marllory Chacón Rossell, sentenciada por narcotráfico en una corte de Florida. Asimismo, representó y acompañó al ex presidente Alfonso Portillo, cuando fue procesado y sentenciado por lavado de dinero en una corte de Nueva York.

Orellana se declaró “no culpable” en su primera audiencia en EE.UU. Sin embargo, ello no descarta que cambie su declaración a “culpable” para colaborar con las autoridades de EE.UU., como antes lo hicieron otros clientes de Oliva y del mismo Berreondo. Ahora, que las visitas del abogado guatemalteco le ayuden a conservar sus propiedades es otra historia.

ADEMÁS: Jairo Orellana se declaró “no culpable” de narcotráfico en EE.UU.

 

10 de agosto de 2015, 07:08

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