Estadounidenses pelean por lucir el suéter de Navidad más feo

Éste era el regalo que las abuelitas y tías regalaban durante las fiestas de la época. (Foto: Nymag) 

Éste era el regalo que las abuelitas y tías regalaban durante las fiestas de la época. (Foto: Nymag) 

Estos días se celebra la comida de Navidad, el brindis de fin de año y la semana del Suéter Feo. Esta imposible prenda de los ochenta sube al trono de lo moderno en EE.UU. convirtiéndose en protagonista de fiestas, concursos y carreras prenavideñas.

Mercadillos de segunda mano y portales de Internet dedicados a esta divertida prenda, no se dan abasto estos días.  Los suéteres de renos y lazos rojos ya no son un cuestionable regalo de abuelas y tías, sino una moda al alza que como casi todo en el país del norte y se ha convertido en una auténtica competencia.

Muchos jóvenes pelean en las semanas previas a las vacaciones por llevarse el preciado título de "Suéter de Navidad más feo", un galardón que ahora pueden conseguir, no sólo en fiestas de amigos, también en los concursos que organizan los gimnasios, los barrios y las mismas empresas.

Sacar a pasear la vergonzosa prenda navideña habría sido impensable hace tan sólo unos años. Pero la fiebre por lo "vintage" ha alcanzado también a una prenda hasta ahora confinada a las fronteras del salón familiar.

Es el típico suéter que te regalaban cuando eras niño y sólo te lo ponías durante las vacaciones. Ya no lo tenemos en la ciudad en la que vivimos ahora, por eso compramos nuevos en Internet o en mercadillos de ropa usada
Maggie Morris
, organizadora de la Fiesta del pijama feo de Navidad.

El día antes de la fiesta, Morris envió un imperativo recordatorio a todos los invitados: "Prohibida la entrada a quien no lleve un suéter lo suficientemente feo y hortero. Si no tienes uno o el que tienes ya no te queda, consigue otro".

En la fiesta, en la que no faltaron otros "must" navideños como las galletas horneadas, el ponche de huevo o los juegos de mesa, el piropo más deseado no era sobre unos ojos bonitos o un flamante nuevo par de tacones, sino: "Oh cielos, llevas el suéter más feo de todos".

La ventaja de adquirir un suéter feo en Navidad (que ronda entre los 10 y los 30 dólares) es que las semanas previas a las vacaciones ofrecen más de una y de dos oportunidades para lucirlo.

El suéter navideño nació en Estados Unidos en los años 80. (Foto: Crossfitwest10)
El suéter navideño nació en Estados Unidos en los años 80. (Foto: Crossfitwest10)

Sólo en la ciudad de Washington se han organizado para estas semanas varias carreras populares al aire libre en las que los dibujos de nieve y los árboles de Navidad han desplazado a los típicos y aburridos dorsales de este tipo de competiciones.

El filón del suéter feo de Navidad no ha pasado inadvertido para las empresas: uno de los gimnasios más conocidos de la capital de EE.UU. ha organizado un concurso a través de la red social Twitter en el que premiará con tres meses de inscripción gratuita en alguno de sus centros al que envíe una fotografía ataviado con la prenda más fea.

En la calle, los lugares de trabajo, las fiestas de amigos, o Internet, lo que parece claro es que el entrañable suéter de Navidad tardará un tiempo en regresar al que hace no tanto tiempo era su lugar natural: el sofá de los abuelos frente a la chimenea.

 

 

24 de diciembre de 2013, 14:12

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