La estrategia de Otto Pérez Molina para sabotear a la justicia

La defensa de Otto Pérez ha puesto en marcha una estrategia de defensa que va más allá de los tribunales. (Foto: Archivo Soy502)

La defensa de Otto Pérez ha puesto en marcha una estrategia de defensa que va más allá de los tribunales. (Foto: Archivo Soy502)

El general Otto Pérez Molina, veterano de combates cuerpo a cuerpo, batallas de la información y guerra psicológica, no se rinde.

Al contrario, es el primero en llegar a tribunales para adueñarse de los micrófonos, repartir libros con "su verdad" y vociferar, amenazante, en contra de los norteamericanos que ahora --ahora-- son la causa y origen de sus males, la magistrada que le resulta incómoda y sus antiguos colaboradores, los que hoy le acusan y él desconoce. Muy al estilo del reo más poderoso del país, su discípulo Byron Lima. Solo falta que se ponga camisetas con letreros como "Fuera Yankees" o "Para siempre Roxy". Patético.

Otto Pérez hizo un discurso en tribunales para desacreditar a los testigos de cargo. (Foto archivo Soy502)
Otto Pérez hizo un discurso en tribunales para desacreditar a los testigos de cargo. (Foto archivo Soy502)

Lo que no es patético, sino preocupante, es que sus abogados hayan empezado a desplegar una estrategia que tiene el propósito manifiesto de sabotear a la justicia que ha arrinconado al antiguo binomio presidencial, no en un caso, sino en varios.

Defenderse es su derecho legítimo y parte del debido proceso. Con eso no peleo. Lo que no se vale es que usen tácticas que sientan precedentes nefastos para la administración de justicia.

Este es el libro que Pérez Molina imprimió para difundir "su verdad". (Foto archivo Soy502)
Este es el libro que Pérez Molina imprimió para difundir "su verdad". (Foto archivo Soy502)

En las últimas dos semanas se ha hecho evidente que el ex presidente, con la ayuda de sus aliados, dentro y fuera de la cárcel, y sus abogados, han iniciado una serie de acciones cuyo fin último es demoler, a fuerza de bombazos informativos y golpes de efecto, las imputaciones que existen contra ellos. Con ello pretenden neutralizar, desacreditar, desalentar y quizá incluso eliminar a colaboradores y testigos de cargo. A la vez buscan difuminar las culpas --no solo ellos merecen ser sindicados--, confundir a la opinión pública y minar los procesos con vicios.

El ex presidente y sus aliados. (Foto: Soy502)
El ex presidente y sus aliados. (Foto: Soy502)

Bien dijo la Fiscal General, Thelma Aldana, que es evidente que las mafias coletean, cuando del propio juzgado de mayor riesgo dirigido por Miguel Ángel Gálvez, se han filtrado numerosos documentos con información que era imprescindible mantener bajo reserva y que seguramente iremos conociendo poco a poco, a medida que los abogados defensores de Pérez Molina y Baldetti decidan hacerlos públicos.

¿Qué pasó Honorable? En el audio de la declaración anticipada de Monzón, lo primero que pide el colaborador es que se resguarde la información porque su vida corre peligro. De hecho, no lo pide: le "suplica" al juez, reiteradamente. Y éste concede y entiende. Reitero, ¿qué pasó entonces?

Del juzgado de Miguel Ángel Gálvez se han filtrado documentos esenciales para todos los casos de corrupción. (Foto: Soy502).
Del juzgado de Miguel Ángel Gálvez se han filtrado documentos esenciales para todos los casos de corrupción. (Foto: Soy502).

Fue por filtraciones que el acuerdo de colaborador eficaz de Juan Carlos Monzón se hizo público hace una semana. Fue por esa misma razón que ahora también son públicas las declaraciones anticipadas de dos testigos y del propio Monzón.

Una vez quien era responsable de proteger estos documentos, los libera, resulta imposible contener su difusión en redes sociales. Un video se sube a YouTube y es pasto de los rumores. Lo mismo ocurre con un audio en SoundCloud. Alguien lo postea y segundos después está brincando en todos los chats del país.

La vida de Juan Carlos Monzón corre peligro. (Foto: Soy502)
La vida de Juan Carlos Monzón corre peligro. (Foto: Soy502)

Ahora bien, ¿qué quieren lograr con esto?

Hay que tener claro que según fuentes cercanas a la investigación, la decisión de levantar la reserva del caso TCQ y la filtración de documentos pone en riesgo el proceso. A ello se debe que hoy, los acusados de corrupción conozcan la ruta estratégica de los fiscales: saben qué viene y en qué orden y por consiguiente, pueden planificar una mejor defensa.

Salvador Estuardo González, conocido como "Eco", también está en riesgo. (Foto: Soy502)
Salvador Estuardo González, conocido como "Eco", también está en riesgo. (Foto: Soy502)

Esta alerta temprana puede frustar capturas. Personas sindicadas en otros procesos saben hoy que Monzón los implicó en el caso TCQ y cómo. ¿Creen ustedes que personajes como Gustavo Alejos o Gregorio Valdés van a quedarse de brazos cruzados ante esa información? Como ellos hay otras personas que podrán decidir si ponen tierra de por medio, borran huellas o buscan ya a un abogado que los desligue puntualmente.

Gustavo Alejos en la carceleta. (Foto:Soy502)
Gustavo Alejos en la carceleta. (Foto:Soy502)

Más grave aún es que esta información pone en peligro la vida de personas vulnerables. Además inhibe a otros que ahora evitarán colaborar hasta el último momento. ¿Quién en adelante va a prestar testimonio si las propias instituciones judiciales no salvaguardan la información clave? ¿Por qué alguien va a correrse el riesgo de señalar a capos peligrosos si luego las declaraciones rendidas en anticipo de prueba aparecen en redes sociales? ¿Quién podrá defender a estas personas de los delincuentes que podrían querer eliminarlos antes de un juicio?

La filtración también golpea al equipo acusador: los destantea, los hace dudar unos de otros, los debilita. Los obliga a apresurar tiempos, lo cual incrementa el riesgo de errores.

Pérez Molina busca debilitar a los fiscales. (Foto:Soy502)
Pérez Molina busca debilitar a los fiscales. (Foto:Soy502)

Puede que haya otros propósitos que escapan a mi análisis. Pero está claro que después de un año, la maquinaria de las mafias está forcejeando para no sucumbir. 

Por eso las filtraciones. Por eso también, que no les extrañe luego que en medio de los documentos verdaderos aparezcan otros, falsos, para destruir a las personas que resultan incómodas.

El general Pérez Molina, está dicho, no se rinde. Esas prisiones VIP, donde todos los acusados están juntos sin ningún control, deben ser hoy centros conspirativos de alto nivel. 

Resulta evidente, pero quizá hay que recordarlo: quienes no tuvieron escrúpulos para abusar del poder, no los tendrán para buscar la impunidad que creyeron tener garantizada.