La familia cubana que recibió al Papa con camisetas argentinas

La familia Santos viajó desde la ciudad de Cienfuegos, a Santiago de Cuba para ver al papa Francisco, ataviados con la camisola de la Selección Argentina de Fútbol. (Foto: lanacion.com.ar)

La familia Santos viajó desde la ciudad de Cienfuegos, a Santiago de Cuba para ver al papa Francisco, ataviados con la camisola de la Selección Argentina de Fútbol. (Foto: lanacion.com.ar)

La familia cubana Moya Santos, integrada por Daniel y Massiel, junto a sus hijos Daniel de 13 años, Jaime, de 11 y Susana, de 10, vistieron camisetas de la selección argentina de fútbol, durante la misa oficiada por el papa Francisco en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Santiago de Cuba, en la última jornada del sumo pontífice en tierras cubanas previo a trasladarse hacia Estados Unidos.

Para estar en la última actividad de la estancia de tres días del papa Francisco en la isla, la familia Moya Santos viajó durante 12 horas en autobus, desde Cienfuegos hasta Santiago de Cuba, donde fueron alojados en la casa de una familia del lugar.

Ante el cuestionamiento del diario La Nación sobre por qué estaban con la camiseta argentina, siendo cubanos, Daniel indicó "Nos gusta la selección argentina, la seguimos siempre, pero más aún nos gusta el papa Francisco, su humildad, su cercanía a la gente, el mensaje que nos da a las familias, valorándolas como se debe" dijo, agregando; "Nos renueva en la fe y nos transmite esperanza para un futuro mejor, de reconciliación en Cuba y también con Estados Unidos".

Nos gusta la selección argentina, la seguimos siempre, pero más aún nos gusta el papa Francisco
Daniel Moya
, padre de familia Moya Santos

Esta no es la primera vez que los padres de la familia Moya Santos ven a un papa. “Yo abracé a Juan Pablo II en la misa de la paz que celebró en Camaguey", dice Massiel, una psicóloga de 33 años, sin ocultar su emoción al recordar ese momento.

"Y los dos estuvimos, cuando estábamos de novios en el Jubileo de la Juventud de Roma en el año 2000", agrega Daniel, un ingeniero de telecomunicaciones, de 36 años. 

Sólo pudieron ver por television a Benedicto XVI en su visita de 2012 "porque los niños eran demasiado pequeños", cuentan.

22 de septiembre de 2015, 16:09

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