Los fantasmas de la Muni

El MP y CICIG argumentan que Alejandra Reyes, la viuda de Byron Lima, tenía una plaza fantasma en la Municipalidad. Lo mismo ocurría con su madre. (Foto: Wilder López/Soy502)

El MP y CICIG argumentan que Alejandra Reyes, la viuda de Byron Lima, tenía una plaza fantasma en la Municipalidad. Lo mismo ocurría con su madre. (Foto: Wilder López/Soy502)

Cada uno de nosotros cree lo que quiere creer. Todos tenemos sesgos racionales e irracionales que influyen en lo que consideramos veraz y lo que no. Inevitable.

Lo que se puede exigir es que por un lado seamos honestos al respecto y por otro transparentes, al explicar nuestras consideraciones.

La declaración de la viuda de Obdulio Villanueva exponiendo que ella no es plaza fantasma y sí llega a trabajar en la MuniGuate, por ejemplo, a mí me pareció instantáneamente creíble.

La esposa de Obdulio Villanueva asegura que ella trabaja en la Municipalidad. (Foto: Nuestro Diario)
La esposa de Obdulio Villanueva asegura que ella trabaja en la Municipalidad. (Foto: Nuestro Diario)

Algunos pudieran sospechar que no estaba a la par del Alcalde el jueves que dio su discurso junto con el resto de los empleados porque alguien la mandó a traer al día siguiente (que es cuando dio sus declaraciones) y le puso un uniforme nuevo de la Muni, pero eso a mí me parece que es ser excesivamente suspicaz.

Seguro hay una explicación racional para haber perdido una oportunidad de impacto mediático contundente, el mismo día de la rueda de prensa de CICIG.

Toda su declaración irradiaba una genuina veracidad y creo que muchos así lo pensamos. Y eso es lo que al final importa en términos de opinión pública.

La viuda de Lima, Ángela Reyes, en cambio, parece una fuente poco creíble. Desde muy temprana edad ejerció de colaboradora de su esposo en sus negocios y se ha criado en un mundo lleno de engaños. CICIG hace bien en exigirle pruebas documentales a quien se ha movido siempre en callejones oscuros.

Curiosamente es por esta razón que el caso que plantea CICIG me parece muy creíble especialmente en un aspecto. Las plazas de ella y su madre sí parecieran fantasmas.

Les explico mi lógica. ¿Alguien cree que esta muñeca de la mafia después de estar en medio de negocios turbios se dedicaba a ir a supervisar semáforos por 3 mil quetzales al mes para la Muni?

¿Resulta verosímil que Lima (teniendo los enemigos que tenía) permitiera, por esa cantidad, que su esposa estuviera merodeando por la ciudad?

Si ustedes eligen pensar que la historia de una mujer metida en el mundo del hampa es compatible con una trabajadora fiscalizadora de postes luminosos, están en su libertad.

Alejandra Reyes tenía un spa, entre cuyas clientas se contaba Roxana Baldetti. (Foto: Redes sociales)
Alejandra Reyes tenía un spa, entre cuyas clientas se contaba Roxana Baldetti. (Foto: Redes sociales)

Yo elijo no creerlo. Más parece una forma de pago de favores que, unida a otros contratos, da una suma considerable.

Haga este ejercicio: multiplique por dos los tres mil quetzales, por 14 pagas, por dos años…por no hacer nada. La cifra ya no es tan pequeña.

Yo por eso pido a CICIG que lejos de mirar a otro lado siga investigando. Me parece muy posible pensar que, visto lo visto, pueda encontrarse algún que otro fantasma de navidades pasadas…

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01 de noviembre de 2017, 05:11

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