Fernando López, el guatemalteco que conquista Hiroshima con su sabor

Cuando tenía 23 años, Fernando López partió de Guatemala a Estados Unidos, su intención era continuar con sus estudios de perito contador, pero por otras circunstancias tuvo que buscar un trabajo y fue así como pensó en dedicarse a la cocina

Afortunadamente, Fernando contaba con el apoyo de su familia y amigos quienes le abrieron la puerta para trabajar en distintos hoteles y restaurantes. Así empezó a construir su camino que lo ha llevado a establecerse en Hiroshima, Japón con su propio restaurante. 

EDUCACIÓN... 

“En ese proceso conocí al chef André Ledoux, él fue muy importante para mi carrera de cocinero. Él me dio la oportunidad y el entrenamiento. Trabajamos juntos en hoteles y restaurantes, hasta que él decidió irse a trabajar a los Sheraton Hoteles en Hawaii”, cuenta López. 

Debido a su entrega, el chef Ledoux lo invitó a viajar a Hawaii para formar parte de su equipo de cocineros, sin saber que en esa isla encontraría a mujer que pronto se convertiría en su esposa. 

Su destacado trabajo ha sido reconocido en Japón. (Foto: Fernando López)
Su destacado trabajo ha sido reconocido en Japón. (Foto: Fernando López)

“Ella era una estudiante japonesa que estaba trabajando en esos hoteles. Al año de conocernos, viajé a Japón para conocer a su familia, Nos casamos en Hawaii y ambos teníamos el deseo de establecer nuestro propio negocio”, recuerda. 

Por su cabeza pasaba abrir un restaurante, pero no tenía idea sobre qué especialidad, pues los ingredientes para la comida latina no existen en Hiroshima, donde vive con su esposa y sus tres hijos. 

Una tía de mi esposa nos sugirió que intentáramos con la comida tradicional llamada Okonomiyaki. Debido a su popularidad es muy solicitada
Fernando López

Fue así que luego una maestra de de la guardería de sus hijos le contó que conocía un amigo que trabajaba en un restaurante de Okonomiyaki. Fue así que le ofrecieron un trabajo, pero con la condición de que todo lo que aprendiera, lo transmitiera a quienes estuvieran interesados en aprender a preparar este platillo. 

“Fue el dueño de ese restaurante donde aprendí a preparar Okonomiyaki quien me sugirió a llamar el restaurante López. Gracias a sus conocimientos, he podido entrenar a otras personas que han abierto su propio negocio en Barcelona, Dinamarca, Nepal y Corea del Sur”, destaca el chef guatemalteco. 

Ese talento le abrió la oportunidad para viajar en 2016 al Festival Cervantino en Guanajuato, donde hizo una presentación representando a la prefectura de Hiroshima. Ahí preparó Okonomiyaki y enseñó a prepararlo. 

Su restaurante se ha vuelto uno de los más populares en Hiroshima. (Foto: Fernando López)
Su restaurante se ha vuelto uno de los más populares en Hiroshima. (Foto: Fernando López)

“Gracias a Dios han apreciado mi esfuerzo de compartir lo que he recibido de los japoneses. Y ellos también están felices de que a través de mí se de a conocer en el extranjero acerca de la comida y cultura de Japón”, resume.

Con el paso de los años, Fernando ha ido probando nuevos sabores y entre sus creaciones ha logrado servir dos tipos de recados, uno con frijoles y otro con chiles secos. “También hemos hecho uno como el Amarillo de Quiché con miltomates y achiote. Mi mamá dice que son puros inventos míos”.

A pesar de la distancia, Fernando López extraña su tierra, su aroma, los amigos, los tamales, la familia, las frutas, la provincia, un abrazo y hasta los chistes. 

“No importa adonde vayamos, debemos conservar nuestros valores fundamentales. El cariño y el amor que nos dieron nuestras familias y amigos en Guatemala es lo que me da fuerzas para continuar. Nunca hay que olvidar que hubo gente que valora todo lo bueno en todas nuestras etapas de nuestra vida. No hay que perder la esperanza y la fe en la buena gente”, puntualiza. 

05 de abril de 2017, 18:04

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