Francés fabrica su propia mano biónica con impresora 3D

Nicolas Huchet perdió la mano derecha a los 19 años ahora fabrica prótesis biónicas a partir de una impresora 3D. (Foto: innovatorsunder35.com)

Nicolas Huchet perdió la mano derecha a los 19 años ahora fabrica prótesis biónicas a partir de una impresora 3D. (Foto: innovatorsunder35.com)

Nicolas Huchet, un francés de 32 años que a los 19 perdió la mano derecha trabajando como mecánico en una fábrica, ha convertido su discapacidad en motor de innovación y emprendimiento, de forma que ahora fabrica prótesis biónicas de bajo presupuesto a partir de una impresora 3D.

Su proyecto es uno de los diez finalistas del concurso Google Impact Challengeque el próximo 8 de octubre dotará a una de esas iniciativas con medio millón de euros de financiación. El dispositivo se llamará Bionicohand y "podría costar 1,000 y 1,500 euros", frente a los 65,000 euros de media de las versiones comerciales.

No quiero vender manos biónicas, quiero construir mi mano y participar en la reparación de mi cuerpo, pero también de mi autoestima.
Nicolas Huchet
, creador de la mano biónica

Antes de seducir a Google, su iniciativa ya había llamado la atención del prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) estadounidense, quien anteriormente lo seleccionó entre los diez jóvenes más innovadores de Francia. "Fue una sorpresa. No soy ingeniero y no conozco mucho el MIT. Soy músico y conozco a Manu Chao, a Gilberto Gil... El acento del MIT estaba en la innovación social, en la forma de mirar a la discapacidad de una manera diferente y de reaccionar", comenta Huchet, que se inspira en la "utopía" de una sanidad universal y gratuita.

"Después de un accidente de este tipo te preguntas muchas cosas. ¿Y qué tal la vida? ¿Y ahora qué? ¿Por qué yo y qué voy a hacer? Es muy difícil para la autoestima y para la confianza personal. Cuesta reconstruir el aspecto psicológico", comenta Huchet. "Por una coincidencia descubrí el mundo de los "fablabs", que son laboratorios de fabricación digital abiertos a todos. Cuando vi una impresora 3D por primera vez me parecía una máquina del futuro y pregunté si podía hacer una mano biónica. Me dijeron: "Sí, ¿por qué no? No sabemos cómo hacerlo pero podemos probar'", relata.

A cambio, en ese centro experimental y participativo de Rennes, en el noroeste de Francia, le dijeron que tendría que compartir sus investigación para que otros también pudieran hacerse sus propias manos. La mano postiza es solo el comienzo, ya que el objetivo es "crear un 'handylab', un laboratorio dedicado a la reparación del cuerpo para personas con discapacidad".

Podemos sobrevivir y ayudar a personas. No vamos a cambiar el mundo, pero podemos participar
Nicolás Huchet
, creador de la mano biónica

 

28 de septiembre de 2015, 14:09

cerrar