"Un bolero lleva tu nombre" se presenta este martes en Filgua

El libro del guatemalteco ganador del Certamen Nacional de Cuento BAM Letras 2016 se lanza en la Feria Internacional del Libro (FILGUA), el martes 19 de julio de 2016, a partir de las 6 de la tarde, en el Salón Guatemala.  

Soy502 conversó con la nueva promesa de la escritura para conocer acerca de sus proyectos y su inspiración a la distancia, pues se encuentra estudiando una maestría en Salvador de Bahía, Brasil, otorgada por la Organización de los Estados Americanos (OEA)

¿Cómo te inspiraste para tomar otro camino aparte de tu carrera y escribir?

En realidad comencé con el hábito de hacer apuntes, incluso antes de comenzar la carrera universitaria, puede que esta última sea la bifurcación. 

Tu papá nos contó que "Max Peruccho" viene por dos grandes amigos suyos ¿Cuéntanos la historia?

Max y Perucho son hermanos. Viven en "La Florida", (zona 19 de la ciudad capital), el barrio donde creció mi padre, ahí acontecen varios de los cuentos. 

¿Cómo cambia tu forma de ver tu profesión al ganar este certamen? ¿te dedicarás a escribir de hoy en adelante?

Por ahora no. Seguiré escribiendo paralelamente a mi carrera.

A tu criterio ¿Qué guatemaltecos debemos leer?

Monterroso siempre; además de Javier Payeras, Maurice Echeverría, Pablo Bromo, Eduardo Halfon y Vania Vargas

¿Cómo te interesas por la lectura?

Es un hábito que tengo desde la infancia. La lectura irrumpe mi rutina y le da novedad.  

¿Qué significa ser escritor para alguien?

No tengo idea. 

¿Cuáles son tus libros favoritos?

"El Aleph", de Borges. "Movimiento Perpetuo", de Monterroso. "Segundo libro de Crónicas", de Lobo Antunes. "Lucia McCartney", de Rubem Fonseca, "Entre Paréntesis", de Bolaño. "What we talk about when we talk about love", de Raymond Carver.

Calderón comparte un párrafo de Un bolero lleva tu nombre

"Me gustan las ventanas sin barrotes. Ver personas recostadas sobre los marcos, sosegados ante el frenesí de las calles, ante el tiempo erosionando símbolos de otra época, del paisaje que alguna vez creyeron inmutable. No tengo una idea sobre ellos, un juicio concreto sobre esa manera de dejar que pasen los minutos. Alguna vez también lo hice, en Puebla, en mi antiguo apartamento de Contaduría.  ¿Qué habrá pensado de mí la gente que me vio postrado así?  Los imagino levantando la vista, encontrándome con la mirada dispersa, inexacta, acaso sobre los charcos de una lluvia que no pude comprender, porque nunca se pareció a la de Guatemala.

¿Cómo supiste del certamen?

En la Feria del Libro del año pasado.

¿Qué se requiere para ser escritor?

Creo que no hay fórmula, cada quien encuentra su propio modo. 

19 de julio de 2016, 15:07

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