Una gran deuda que borra la alegría de la recuperación de Valentina

Valentina es la hija mayor de Beatriz, quien tiene otra pequeña de 9 meses. (Foto: cortesía)

Valentina es la hija mayor de Beatriz, quien tiene otra pequeña de 9 meses. (Foto: cortesía)

“Todo fue tan rápido e inesperado que parecía una pesadilla”, afirma Beatriz Almazán cuando recuerda cómo empezó la enfermedad de su hija mayor, Valentina, de 6 años de edad, quien tuvo que ser sometida a una cirugía cuando menos se lo esperaba.

El 3 de agosto de este año, la pequeña despertó en la madrugada con dolor de cuerpo y temperatura de 40 grados, a tal punto que empezó a tener alucinaciones. Sin pensarlo, su madre decidió llevarla de emergencia al hospital, donde le dieron un diagnóstico con el cual ella no se quedó conforme. “Es viral”, le dijeron los médicos, quienes le recetaron un medicamento y la regresaron a casa.

Mis hijas son todo para mí y esta enfermedad hizo que nos uniéramos más y pude demostrarles que estaré con ellas siempre
Beatriz Almazán
, madre de Valentina.

La fiebre de Valentina no disminuía, por lo que la madre decidió regresar al centro asistencial. “Dijeron que era algo viral, pero mi hija se quejaba del dolor de cuerpo, así que gracias a mi instinto materno la pedí a los médicos que le hicieran una radiografía a las costillas, ya que podía tratarse de un golpe del cual yo desconocía”, dijo Beatriz.

En la radiografía solo se podía reflejar uno de sus pulmones. “Neumonía complicada con derrame pleural en el pulmón izquierdo”, diagnosticaron a Valentina, quien según su madre ha sido una niña valiente en todo este proceso. Los médicos explican que esta enfermedad fue causada por un virus que se aprovechó de una pequeña gripe que ella había sufrido meses antes.

La pequeña fue sometida a una cirugía de emergencia para drenar el líquido que tenía en el órgano afectado y así evitar que sufriera un paro respiratorio. 

Luego de pasar por la operación de 3 horas, 5 días en el intensivo conectada a varios aparatos y estar con un tubo postoperatorio directo desde el pulmón, Valentina iba a ser trasladada el 16 de agosto a un hospital público, pues el seguro de su madre había llegado a tope. Sin embargo, el día en que llevaría a su hija al Roosevelt ocurrió la balacera en ese lugar, así que decidió ir a casa con su hija.

El estado de salud de la pequeña es favorable y actualmente recibe terapias y medicamentos para que su pulmón izquierdo pueda volver a funcionar con normalidad, pero esta terrible enfermedad dejó a Beatriz con una deuda de aproximadamente 45 mil quetzales, así que ha solicitado ayuda.

¿Cómo ayudar?

Si quieres apoyar a madre e hija, puedes asistir a la obra de teatro El día que Teco temió, que se presentará honor a ellas, el 17 de septiembre a las 17:30 en el teatro Don Juan. El donativo es de Q100.

Las entradas puedes comprarlas en la tienda Fixit Guatemala o comunicándote con Beatriz. También puedes donar a la cuenta monetaria del Banco Industrial 206-006140-1, a nombre de Ana Beatriz Almazán Luna.

31 de agosto de 2017, 06:08

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