¿Una grieta en la Presidencia?

Jafeth Cabrera (al frente) deja una actividad pública con su compañero de fórmula, Jimmy Morales, quien habla con su hermano Sammy, en quien se ha apoyado desde días antes de ganar la primera vuelta presidencial. (Foto: Archivo/Soy502)

Jafeth Cabrera (al frente) deja una actividad pública con su compañero de fórmula, Jimmy Morales, quien habla con su hermano Sammy, en quien se ha apoyado desde días antes de ganar la primera vuelta presidencial. (Foto: Archivo/Soy502)

El nuevo gobierno aún no ha tomado posesión, pero ya es perceptible un distanciamiento entre el Presidente Jimmy Morales y su compañero de fórmula, Jafeth Cabrera.

Durante la campaña de primera vuelta, el binomio solía moverse junto. Jimmy y Jafeth siempre tuvieron agendas separadas, pero compartían muchas actividades: sobre todo la asistencia a mitines y reuniones de simpatizantes.

Durante la noche de la primera vuelta, la mancuerna del FCN Nación llegó junta al Centro de Cómputo del Tribunal Supremo Electoral, cuando los resultados los mostraban ya como ganadores, aunque no fueran aún oficiales.

Esa noche se acercaron sin gran "entourage", con los nervios a flor de piel. Al verlos, resultaba evidente que no eran una pareja cimentada a lo largo de años de lucha compartida. Pero en la perplejidad de un triunfo que no anticipaba nadie, ni siquiera ellos mismos, descansaban el uno en el otro.

Al culminar la segunda vuelta, la pareja también llegó al mismo tiempo, pero esta vez, en medio de una nube de gente, donde destacaban otros personajes, en especial un tercero: Sammy, el hermano y principal consejero del hoy Presidente electo. 

Esa noche fue la última vez que yo, en lo personal, vi juntos a Jimmy Morales y a Jafeth Cabrera.

De hecho, a partir de entonces he sabido que se han reunido con colegas, posible candidatos a puestos públicos y varios personajes de la vida nacional, pero curiosamente, cada uno por su parte.

Cuando se habla del Gabinete que está por integrarse, es común escuchar que se hace una dicotomía entre los cuadros de Jimmy y los de Jafeth, y sus círculos de influencia.

En todas las organizaciones políticas hay corrientes y facciones.  Es normal.

Pienso, por ejemplo, en el “Club de París”, del Partido de Avanzada Nacional de Álvaro Arzú; en el grupo de “portillistas” insertado en el gobierno del Frente Republicano Guatemalteco; en los técnicos de Eduardo Stein en la administración de Oscar Berger; en la triada de Otto Pérez, Roxana Baldetti y Alejandro Sinibaldi, y sus respectivas esferas, de diferente matiz naranja.

Ni los partidos políticos ni los gobiernos son monolíticos, eso lo sabemos. Pero en el caso del gobierno del FCN Nación, es preocupante que empieza a palparse una divergencia en el seno de la Presidencia. Se nota en la independencia de las agendas, en las redes sociales donde no aparecen como equipo, en el lenguaje corporal, similar al de las parejas que llevan la irritación como carga eléctrica.

Solo para que comparen, les invito a revisar las redes sociales de Barack Obama y Joe Biden. Sus perfiles abundan en fotografías donde se le ve trabajando unidos: ambos sonrientes, cercanos física y políticamente, comprometidos en un solo proyecto.

President Obama and Vice President Biden are committed to keeping taxes low for American families and small businesses. Share your story and tell Congress to get it done now: http://OFA.BO/EnLPwo

Posted by Joe Biden on Monday, December 3, 2012

Comparen con las páginas de nuestros próximos gobernantes. 

Jimmy aparece estrechándole la mano a una colección de personajes, menos a su compañero de fórmula.

Así se ven las fotos de redes de Jimmy Morales. (Foto: Facebook).
Así se ven las fotos de redes de Jimmy Morales. (Foto: Facebook).

En tanto Jafeth se esfuerza en demostrar que trabaja bien por su cuenta.

En las escasas imágenes donde Jimmy y Jafeth aparecen juntos, la frialdad en los gestos es notoria:

Quizá me digan que esta percepción es producto de las prisas y la tensión que le ha tocado sortear a este binomio que resultó catapultado al poder. 

En las próximas semanas podremos comprobar si logran amoldarse y trabajar de manera coordinada.

A lo largo de nuestra historia democráctica, hemos visto diferentes tipos de relación en la mancuerna presidencial. 

Hay vicepresidentes que han sabido brindarle al mandatario un apoyo político y administrativo real, como Luis Flores a Álvaro Arzú o Eduardo Stein a Óscar Berger. Hay vicepresidentes que han cincelado su propio espacio de acción, como Francisco Reyes López en tiempo de Alfonso Portillo. Y otros que se convierten en una sombra, como el vicepresidente Rafael Espada.

El modelo más riesgoso es el que se desarrolló en la administración del Partido Patriota, donde existió una colaboración tan estrecha como equívoca entre el Presidente Otto Pérez y la Vicepresidenta Roxana Baldetti, para desarrollar negocios con recursos del Estado. 

En las próximas semanas sabremos cómo se conjugan –o no—los objetivos, los estilos de gestión y los egos de Jimmy y Jaffeth. Sobre todo, a partir de los primeros pasos y señas de la administración, podremos vaticinar si son capaces de desarrollar una dinámica productiva, con la fricción normal de toda relación, o si esa tensión que se adivina se ensancha para convertirse en grieta o se enciende para arder como una pugna activa.

12 de enero de 2016, 17:01

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